La palabra 'tanking' se ha convertido en un término habitual en la jerga baloncestística de la ciudad de Philadelphia. En los últimos dos años, los Sixers han copado las últimas posiciones de la clasificación global de la competición tras sumar un total de 37 victorias y, lo que es peor, con una sensación de ir a la deriva con un proyecto carente de una base sólida y que ve modificada su estructura con el paso de los años, con movimientos tan cuestionados como el traspaso de Michael Carter-Williams o la selección de Dario Saric.
Aunque en las oficinas de la franquicia esperan acabar con esta situación cuanto antes, todo apunta a que los 76ers volverán a acudir al tanking para intentar salvar la temporada en el Draft un año más. Un Draft que ha mostrado sus dos caras con la llegada de Nerlens Noel y Jahlil Okafor a Philadelphia pero que ha visto como Joel Embiid se perderá su segunda temporada consecutiva por sus problemas en el pie.
Brett Brown, entrenador de los Sixers, ha confirmado ante los medios de comunicación que la reconstrucción de la franquicia tomará, al menos, un temporada más, por lo que el año volverá a ser muy 'light' en la ciudad del amor fraternal, con expectativas, nuevamente, de pocas victorias. Al menos, el técnico ha recalcado que el núcleo principal empieza a tomar forma y que espera que un número importante de los jugadores de la actual plantilla se mantengan en la misma después del verano de 2016. Actualmente, Nerlens Noel, Tony Wroten y Hollis Thompson son los únicos vestigios de la temporada 2013-14.
Por otro lado, Brown admitió que la reconstrucción del equipo no está tan avanzada como pensaba cuando firmó por los Sixers hace dos años, pero quiso hacer un llamamiento al optimismo.
"No quiero entregar un mensaje negativo. Estoy ilusionado con este proyecto. Creo que los nuevos jugadores se adaptarán rápido y podremos sacar algo bueno de todo esto. Todavía no estamos priorizando las victorias. Queda trabajo por hacer para alcanzar el potencial real que tenemos."