Previa y pronósticos para 2016; Philadelphia 76ers

Los Sixers continuarán ligados al 'tanking' una temporada más y en los despachos de la franquicia tan solo estarán atentos a la evolución de los jóvenes del equipo.

Los Philadelphia 76ers concluyeron la temporada 2014-15 con solo 18 victorias y el tercer peor registro de toda la competición. El nefasto rumbo que siguió la franquicia a lo largo del año tuvo su punto de inicio ya en el comienzo del curso cuando encadenaron 17 derrotas consecutivas.

En un equipo con poco talento confeccionado para cosechar la mayor cantidad de derrotas posibles, es lógico que los Sixers coparan los últimos puestos en diversos ránking globales de la competición: segundo peor ataque (92.0 puntos por partido), mayor registro de pérdidas de balón (17.7), peor porcentaje en tiros de campo (40.8%) y segunda peor marca en triples (32%), así como el peor equipo de la competición en ratio ofensivo (95.5 puntos por cada 100 posesiones), y porcentaje real de tiro.

El inestable proyecto de los Sixers no tuvo, siquiera, intención de despegar. Hasta 25 jugadores llegaron a visitar la camiseta de la franquicia de Pensilvania a lo largo del año, mientras que solo dos de ellos llegaron a disputar más de 49 partidos. Los traspasos de Michael Carter-Williams y K.J.McDaniels a mediados de temporada terminaron por echar por tierra las aspiraciones de un equipo que, a día de hoy, carece de ellas.

Como el propio Sam Hinkie reconoció hace unas semanas, la situación volverá a ser la misma este año aunque, al menos, el entrenador recalcó que las bases del proyecto comienzan a estar relativamente asentadas y que la estabilidad en la plantilla será mayor. Hora para que los Jahlil Okafor, Nerlens Noel, Robert Convington y compañía prosigan su evolución en la liga. Los resultados serán, un año más, lo de menos.

Quinteto, banquillo, altas y bajas

Por primera vez en los últimos dos años, los Sixers presentan, a priori, un quinteto inicial definido y lo que es más importante, sin una amenaza inminente de ser motivo de traspaso, aunque en los despachos de Philadelphia todo es posible.

El juego interior estará compuesto por la prometedora pareja formada por Jahlil Okafor y Nerlens Noel, dúo llamado a dominar la competición durante la próxima década y que reune a la perfección explosividad ofensiva y una defensa correosa. El talento y la juventud sería todavía mayor de no ser por una nueva ausencia para toda la temporada de Joel Embiid, en una situación cada vez más preocupante que trae de cabeza a los dirigentes de la franquicia.

Robert Covington, una de las pocas sorpresas positivas del año en Philadelphia, buscará dar un paso adelante en el equipo tras superar los 13.0 puntos y 4.0 rebotes por partido el pasado curso, mientras que Tony Wroten y Kendall Marshall serán los encargados de cerrar el back-court inicial de los Sixers.

En el banquillo, poco que destacar en un equipo ligado, un año más, al tanking, salvo la expectativa de evolución de jugadores como Isaiah Canaan, Jeramy Grant, Hollis Thompson y Nik Stauskas.

Altas: Richaun Holmes (rookie, Universidad Bowling Green), Carl Landry (Kings), Kendall Marshall (agente libre), Nik Stauskas (Kings), Jahlil Okafor (rookie, Universidad de Duke), Scottie Wilbekin (rookie, Universidad de Florida).

Bajas: Luc Mbah a Moute (Clippers), Jason Richardson (retirado), Glen Robinson III (Pacers), Thomas Robinson (Nets), Henry Sims (Suns), Ish Smith (Wizards).

Fortalezas

Presión inexistente: en una franquicia donde han reiterado por activa y por pasiva que el tanking será su filosofía por tercer año consecutivo, los jugadores podrán exhibir todo su potencial sin tener en cuenta las victorias. Aún así, exhibir una leve mejora es materia obligada.

Juventud: lo poco positivo que presenta a día de hoy la franquicia de Pensilvania es el punto en el que mayor hincapié deberán realizar a lo largo de la temporada. En Philadelphia disponen de un núcleo joven y prometedor que tendrán que seguir con lupa. Es el futuro del equipo y la clave para que las victorias comiencen a llegar cada vez en mayor cantidad.

Proyección defensiva: sorprendentemente, los Sixers incluyeron su nombre entre las quince mejores franquicias de la NBA en cuanto a ratio defensivo y el segundo equipo que mayor porcentaje de pérdidas provocó en el rival. La velocidad y agilidad de sus exteriores y la dominante presencia de Noel, puntos a explotar.

Debilidades

Derrotismo: no es difícil caer en la desesperación y la frustración cuando se reune juventud y derrotas por doquier en un mismo equipo. Incluso las nuevas incorporaciones más importantes, Kendall Marshall y Nik Stauskas, proceden de equipos habituados a los últimos puestos de la tabla.

Falta de talento: y el que hay le queda mucho por pulir. Uno a uno, los componentes de la plantilla de los Sixers poco pueden hacer ante las grandes potencias de la competición.

Inexperiencia: los Sixers disponen de un núcleo de mucho futuro y proyección pero que, a día de hoy, apenas muestra atisbos de veteranía. Dos de los jugadores que aportaban dicho concepto el pasado curso, Jason Richardson y Mbah a Moute, ya no están en el equipo.

Falta de un referente ofensivo: después de copar los últimos puestos de la liga en ratio ofensivo y porcentaje de tiros de campos, queda patente una de las mayores y más preocupantes carencias de los Sixers. Okafor debería solucionar relativamente la papeleta en la zona, mientras que Covington, Stauskas y Wroten deberían hacer lo propio en el exterior. Aún así, ninguno de ellos es, a día de hoy, un referente de garantías.

Inestabilidad: Hinkie se ha cansado en repetir que este año la imagen dada por la franquicia no será la de un equipo que traspasa a sus principales estrellas y que llega a contar con más de 20 jugadores entre sus filas a lo largo de todo un año. Aún así, los Sixers han demostrado ser capaces de acometer movimientos inexplicables y seremos escépticos hasta que los primeros meses de competición hayan transcurrido.

Banquillo: si de por si el quinteto inicial es de los más endebles de la competición, peor imagen exhibe la segunda unidad del equipo.

Pronósticos

Philadelphia volverá a copar lo más bajo de la clasificación aunque eso no debería cerrar, por otro lado, un notable margen de mejora en el equipo. Los Sixers ocuparán la última plaza de la Conferencia Este y como objetivo deberían intentar aspirar a rebasar la barrera de las 20 victorias.

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