Las estadísticas avanzadas han conquistado el mundo de la NBA desde que las franquicias que la componen comenzaron a contratar personal especializado en su estudio para conocer mejor los puntos fuertes y débiles de sus propios jugadores y rivales.
A pesar de que su importancia en el juego es cada vez mejor, no todo el mundo ha abierto sus brazos a las estadísticas avanzadas. Algunas figuras ilustres de la competición, como Charles Barkley, se han mostrado muy críticos con ella y afirman que este nuevo método de estudio va dedicado a aquellas personas que no entienden el baloncesto o que nunca lo han practicado.
Por su parte, Gregg Popovich siempre ha destacado por una persona sin miedo alguno a dar su opinión sea el tema que sea a tratar. Y ésto incluye también su opinión sobre la tendencia al alza en el uso de las estadísticas avanzadas en la competición, decantándose por una postura neutral.
"Yo también analizo las estadísticas avanzadas. Una parte de ella es muy valiosa para estudiar el juego. Sin embargo, otras veces ofrecen datos superfluos y sin ningún valor", explicó el técnico de los Spurs.
Unas palabras que repiten el discurso general asentado en la NBA. Las estadísticas avanzadas son una fuente extensa de información, pero no toda es necesaria y hay que saber elegir cual es importante para el bien del equipo, sin caer en el uso sobredimensionado de las mismas.
Equipos como Houston y Philadelphia han sido defensores acérrimos de las estadísticas avanzadas, con unos resultados dispares entre unos y otros. Es imposible reemplazar el factor humano e irracional del baloncesto y eso Popovich lo sabe. Es por ello por lo que puede presumir de tener cinco campeonates de la NBA en su haber.