El AT&T Center de San Antonio, escenario de auténticas batallas y duelos épicos entre las dos franquicias más exitosas del siglo XXI, se tiñó de un color especial esta madrugada para despedir a una de las máximas leyendas del baloncesto de las últimas dos décadas.
Kobe Bryant visitó por última vez el feudo de los Spurs, quienes sufrieron más de lo esperado para doblegar a unos Lakers que, pese a estar inmersos en su peor momento histórico, afrontaron el último cuarto con una ventaja de dos puntos.
Gran parte de la culpa la tuvo el propio escolta. Aunque su 9 de 28 final de tiros de campo no es para tirar cohetes, su exhibición en un tercer periodo en el que anotó 16 puntos (25 en el global del partido) hizo las delicias de una afición que, durante unos minutos, viajó atrás en el tiempo con dirección a los mejores años de Kobe.
Finalmente, la estrella angelina no pudo evitar la 28ª victoria consecutiva en casa de los Spurs, quienes prosiguen 'a la caza' de los Warriors gracias a los 26 puntos y 9 rebotes de LaMarcus Aldridge y el doble-doble de 20 puntos y 13 rebotes de Kawhi Leonard.