5. VANCOUVER GRIZZLIES (1995-2001)
Muchos aficionados a la NBA, principalmente los más jóvenes, no recordarán a este equipo, el cual navegó a la deriva por el pozo de la liga antes de su traslado a Memphis y su ascensión como una de las franquicias más rocosas de la Conferencia Oeste.
Como es habitual en toda franquicia procedente de un draft de expansión, los primeros años de los Grizzlies no fueron nada fáciles, copando los últimos puestos de la clasificación año tras año. Además, las decisiones tomadas en los despachos no ayudaron en nada a mejorar la situación.
Pese a su negativa de jugar en Vancouver, Steve Francis fue elegido en la segunda posición del Draft de 1999 por los Grizzlies, quienes tuvieron que traspasarlo inmediatamente a Houston a cambio de un pack de varios jugadores y futuras rondas de Draft. En ese mismo año, jugadores como Baron Davis, Lamar Odom y Andre Miller fueron elegidos seguidamente después de Francis.
Los malos resultados obtenidos cada temporada (tan solo sumaron un total de 101 victorias en sus seis años en tierras canadienses) empezaron a hacer estragos en la asistencia a los partidos y los propietarios decidieron vender la franquicia en 2001 a Michael Heisley, quien, junto a Jerry West, empezó a poner los cimientos del renacer del equipo.
4. BROOKLYN NETS (2009-PRESENTE)

Los actuales Nets son el claro ejemplo de que un equipo ganador no se construye únicamente a base de talonario. Después de tocar fondo con tan solo 12 victorias en la temporada 2009-10, el equipo fue vendido al magnate ruso Mikhail Prokhorov, quien mudó la franquicia a Brooklyn en su intento de asaltar el campeonato...y el mercado financiero neoyorquino.
Sin embargo, los resultados nunca estuvieron acorde a las expectativas creadas (y el dinero invertido), con una aparición en Semifinales de Conferencia como principal, e insulso, premio.
Con Deron Williams, Paul Pierce, Joe Johnson y Andrea Bargnani fuera del equipo, y el futuro de la franquicia hipotecado al no disponer primeras rondas de Draft en los próximos años, los Nets se enfrentan a un futuro gris y repleto de pesimismo. El propio Prokhorov, propietario absoluto de la franquicia, no ha dudado en abandonar el barco y ya ha confirmado su intención de vender el equipo.
3. SACRAMENTO KINGS (2006-PRESENTE)

Muchas de las críticas actuales en el núcleo californiano apuntan directamente a la gestión del propietario Vivek Ranadivé. Sin embargo, es importante recordar que la situación del equipo ya era dramática cuando el empresario compró la franquicia en 2013.
Los Kings no pisan los Playoffs desde 2006 y no superan las 30 victorias en regular season desde 2008, lo que pone de manifiesto en bache más que temporal que está atravesando el equipo. Pese a la ligera mejoría, las incorporaciones de este verano de la mano de Vlade Divac no han sido suficiente y en Sacramento espera otro año fuera de los focos de la post-temporada. Hasta el momento, suman 25 victorias en 64 partidos.
2. NEW YORK KNICKS (2001-PRESENTE)

Otro caso muy similar al de los Kings aunque con ligeras variaciones. Si bien los neoyorquinos han alcanzado los Playoffs durante tres años consecutivos entre 2011 y 2013, nunca han presentado una amenaza real para la hegemonía de las potencias del Este, ganando una única serie en post-temporada desde el 2000.
De hecho, desde 2001, solo en dos ocasiones han superado las 40 victorias en temporada regular y esta temporada la situación no mejorará pese a la recuperación de Carmelo Anthony, quien tuvo una de sus peores temporadas como profesional el pasado curso a consecuencia de las lesiones.
Los Knicks han tenido hasta nueve entrenadores distintos desde 2003 y la presencia de Kurt Rambis se presenta como un parche temporal ante la llegada de un nuevo técnico que intente reconducir la delicada situación de una de las franquicias con mayor tradición de toda la NBA.
1. LOS ÁNGELES CLIPPERS (1981-2011)

La mayor escasez de triunfos de una franquicia tuvo en la ciudad de Los Ángeles a su cuestionable protagonista. Los Clippers, una de las franquicias más importantes del último lustro gracias a la irrupción conjunta de Blake Griffin y Chris Paul, pasó tres décadas muy difíciles a la sombra de 'su hermano rico', unos Lakers que pasan ahora, curiosamente, por uno de los peores momentos de su historia.
No solo fue una franquicia dirigida por un propietario que, caritativamente, podría describirse como un intolerante decrépito, sino que, incluso, la prestigiosa Sports Illustrated llegó a describirla como "la peor franquicia en la historia del deporte".
Aún así, en sus casi 50 años de historia repartidos entre sus etapas en Buffalo, San Diego y Los Ángeles, la franquicia nunca ha logrado superar las Semifinales de Conferencia, en una maldición que sigue latente en nuestros días pese al gran talento presente en el equipo. ¿Será este año el asalto definitivo?