Los Warriors sumaron esta madrugada ante Utah su 68ª victoria de la temporada y ya se sitúan a tan solo cuatro de la histórica marca registrada por los Chicago Bulls de la temporada 1995-96. Con siete partidos por delante, los vigentes campeones de la NBA tienen muy cerca la hazaña y en San Antonio, principal candidato para disputarle el trono en el Oeste, han decidido aportar su granito de arena para facilitar la consecución de la misma.
Actualmente, los Spurs se presentan como el único equipo capaz de echar por tierra la gesta de Golden State. En apenas unos días, ambas franquicias se enfrentarán en dos ocasiones, con un partido como local para cada uno de ellos. Sin embargo, Stephen Curry y compañía lo tendrán un poco más fácil después de la derrota sufrida en el AT&T Center hace unas semanas.
En una entrevista para una emisora francesa, Tony Parker ha confirmado que Gregg Popovich tiene pensado dar descanso a sus principales estrellas hasta el final de la regular season, incluyendo sendos duelos ante los Warriors. Al margen de hitos y récords ajenos, lo que más preocupa actualmente al cuerpo técnico de los Spurs es que todos sus componentes lleguen lo más frescos posible a los Playoffs.
"Creo que nadie quiere jugar esos partidos. Para Pops, lo más importantes es que los jugadores estén descansados para los Playoffs. Es por eso que jugamos tan duro toda la temporada. Para ganar el mayor número de partidos posibles y poder permitirnos este lujo durante las últimas semanas. Nadie nos puede quitar el segundo puesto en el Oeste y podremos llegar frescos a los Playoffs."
Lo mejor de todo es que incluso el 'Equipo B' de los Spurs tiene el talento necesario y los conocimientos suficientes del sistema de juego para vencer sin excesivas dificultades a un gran número de franquicias de la liga.
Además, esta decisión puede crear dudas en unos Warriors que cayeron en su último enfrentamiento ante San Antonio y que no saben qué puede tenerles preparado Pops para los Playoffs, en caso de darse el tan deseado enfrentamiento. Un año más, Gregg Popovich vuelve a demostrar su inteligencia y por qué es considerado uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos.