Por tercera vez en lo que llevamos de eliminatoria, los Memphis Grizzlies se vieron incapaces este viernes de competir con los San Antonio Spurs, que tras la última victoria dejan la serie vista para sentencia con un 3-0 que parece insalvable. A pesar de las numerosas bajas, el equipo de Tennessee utilizó todas sus armas para desactivar la ofensiva de los texanos, pero Kawhi Leonard dio una exhibición incontestable tanto en ataque (32 puntos y 6 de 9 en triples) como en defensa (4 robos y 5 tapones) que incluso levantó los elogios de sus rivales.
Zach Randolph, el alma de los Grizzlies, habló muy bien sobre el dos veces Defensor del año, colocándolo entre los "dos o tres mejores jugadores de la liga" y bautizándole como "el auténtico asesino silencioso". El carácter introvertido de la estrella de los Spurs contrasta con las fanfarronerías a las que nos han acostumbrado durante años la mayoría de las estrellas de la NBA, pero por alguna razón en los jugadores de San Antonio es difícil ver ese tipo de actitudes.
Año a año, el crédito de Kawhi Leonard sigue aumentando en la NBA y todavía no sabemos dónde será capaz de poner su techo como jugador, tanto el ataque como en defensa. Parece que fue ayer cuando fue designado MVP de las Finales en 2014, provocando los celos de Kevin Durant, quien desde el sofá de su casa afirmaba que el bombo que se le estaba dando al alero de los Spurs no era para tanto. Parece que estaba equivocado.