La selección española de baloncesto femenino jugará una final histórica, sea cual sea el resultado, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. El combinado de Lucas Mondelo ya es historia después de derrotar a Serbia (68-54) con muchos menos apuros que a Turquía, cambiando la canasta sobre la bocina de Anna Cruz por un gran primer cuarto que allanó el camino (20-9).
España ha tenido grandes nombres en su baloncesto, enormes, y desde hoy suma los de Leticia Romero, Laura Nicholls, Sílvia Domínguez, Alba Torrens, Laia Palau, Marta Xargay, Leo Rodríguez, Luci Pascua, Anna Cruz, Laura Quevedo, Laura Gil y Astou Ndour, que han hecho historia donde nadie lo había conseguido hasta ahora.
Cuatro años después de no participar en Londres 2012, España jugará la final olímpica para culminar un ciclo sencillamente impresionante, con oro en el Eurobasket 2013, plata en el Mundobasket 2014 y bronce en el Eurobasket 2015 que completarán este sábado con una nueva medalla en los Juegos Olímpicos que será la primera de la historia.
La propuesta inicial de juego rápido de España fue clave en el devenir del encuentro, ya que solo Ana Dabovic (8 puntos) fue capaz de encontrar el aro rival en un juego de canastas muy favorable para las españolas. Desde ahí el dominio del rebote gestionó la ventaja y desquició a las estrellas serbias, ya que las dobles cifras de anotación de Petrovic, Page, Cado o Milovanovic no reflejan los malos porcentajes.
Su mayor exponente fue Laura Nicholls (13 puntos y 12 rebotes), descomunal a ambos lados de la cancha formando pareja con una también entonada Astou Ndour (14 puntos y 6 rebotes) que ha hecho olvidar la ausencia de Sancho Lyttle. Por fuera, Laia Palau (5 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias), Alba Torrens (14 puntos y 7 rebotes) y Silvia Domínguez (10 puntos) completaron el quinteto ideal de Lucas Mondelo.