Kevin Durant no esperaba comenzar su andadura en los Golden State Warriors con una derrota en el Oracle Center por 29 puntos de diferencia ante un rival directo como San Antonio Spurs. El nuevo jugador del equipo californiano, favorito de todos los analistas para ganar el anillo de campeón esta temporada, dio un tirón de orejas a sus compañeros en caliente, en unas declaraciones a la prensa tras el partido de las que se ha hecho eco el Washington Post.
"Es una bofetada en toda la cara. Nos han despertado un poco"
Para KD la derrota no significa más que un partido perdido, y consciente de que la temporada tiene 82 partidos hace un llamamiento a sus compañeros para que salgan más centrados al próximo encuentro, y también a los siguientes ochenta.
Durant lideró a su equipo en ataque con 27 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 2 tapones, pero su aportación, junto a las de Stephen Curry y Draymond Green, no fue suficiente para aplacar a unos Spurs que pasaron el rodillo desde el salto inicial, endosándoles 129 puntos en un partido en el que dieron muchísimos minutos a sus jugadores suplentes.
En la misma línea autocrítica del MVP de 2014, el entrenador Steve Kerr también fue muy claro al definir sus sensaciones después de empezar el nuevo curso con una derrota, en declaraciones que ha recogido la ESPN.
"Creo que los jugadores están un poco avergonzados por lo de esta noche"
Los Warriors están ahora por debajo del 50% de victorias en temporada regular por primera vez en la etapa de Steve Kerr como entrenador.