Si visitas la pista de Los Angeles Clippers, uno de los mejores equipos de la NBA, y tus dos grandes estrellas no tienen su mejor noche, lo más normal es que acabes perdiendo el partido. Pero ya hemos dicho que eso es lo más normal, y en esa descripción no entran los actuales Golden State Warriors, un equipo de ensueño.
Y es que anoche los de Steve Kerr tenían una importante prueba con la visita a la cancha de Los Angeles Clippers, y la superaron con creces. Los Golden State Warriors se llevaron el choque por un claro 115-98, resultado que sirve para dar un golpe encima de la mesa, avisar al resto de equipos que van muy en serio y crear muchas dudas a los de Doc Rivers.
Sin lugar a dudas la clave del partido estuvo en un primer cuarto desastroso para los locales, y que los Warriors supieron aprovechar para dejar encarrilada la victoria. Los Angeles Clippers se mostraron muy precipitados, e incapaces de encontrar la fórmula para atacar la defensa planteada por los de Steve Kerr. El resultado en estos dos minutos fue un parcial de 37-19 para los de Oakland.
Un marcador que dejaba casi todo el trabajo hecho para los Warriors, que no tuvieron mas que limitarse a mantener a raya las acometidas de Los Angeles Clippers. En el segundo cuarto los de Doc Rivers mejoraron y mucho las prestaciones ofensivas, pero eso sólo les dio para recortar en 5 puntos la diferencia al descanso (62-49).
Si Los Angeles Clippers querían tener alguna opción de llevarse el triunfo estaban obligados a atacar tras el paso por vestuarios, pero no fue eso precisamente lo que sucedió. Los Golden State Warriors supieron matar las opciones angelinas en esos minutos claves, y el 91-75 del final del tercer cuarto parecía casi definitivo. No solo lo pareció, si no que lo fue, ya que el último cuarto solo sirvió para confirmar la tremenda superioridad de los de Steve Kerr, que quedó reflejado en el 115-98.
17 puntos de diferencia en la pista de uno de los equipos que parecían candidatos a luchar con los Warriors por las Finales del Oeste, pero que a día de hoy están a años luz de los actuales subcampeones. Y es que anoche ganaron a pesar de los flojos partidos de Stephen Curry, que se quedó en 19 puntos, 6 asistencias y un 0/8 en triples, y de Kevin Durant, con 16 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias y 5/17 en tiros de campo. Pero Klay Thompson, con 24 puntos, y Draymond Green , con 22, estuvieron a la altura y fueron claves en el triunfo.