El futuro de LaMarcus Aldridge parece cada minuto que pasa más alejado de los San Antonio Spurs, y es que después de que el equipo texano estuviera tratando de traspasarle durante las horas previas al Draft a cambio de un pick entre los 10 primeros, es evidente que entre ambas partes se ha llegado a un punto de no retorno.
Según Sam Amick, de USA Today Sports, Aldridge no es feliz en San Antonio y habría pedido a la directiva su salida este verano.
El ala-pívot de 31 años llegó a los Spurs hace ahora dos años en la agencia libre de 2015, firmando un contrato de 80 millones en cuatro temporadas con la esperanza de minimizar el impacto del año de la retirada de Tim Duncan y ganar su primer anillo de campeón, pero aunque su rendimiento no ha sido del todo malo no ha cumplido con las expectativas que habían sido depositadas en él.
Aldridge también tenía muchas esperanzas en los Spurs, a los que escogió en 2015 por delante de los Phoenix Suns, que le ofrecían más dinero pero un proyecto menos competitivo. Entonces dijo que creía que se adaptaría muy bien al sistema de Gregg Popovich, pero no ha sido así.
En sus dos años en San Antonio, el cinco veces All-Star ha promediado 17,6 puntos, 7,9 rebotes, 1,7 asistencias, 0,6 robos de balón y 1,2 tapones en 31,5 minutos por partido, con un acierto con su lanzamiento a canasta del 0.495, incluyendo un 0.319 en triples. Venía de una última temporada con los Portland Trail Blazers de 23,4 puntos y 10,2 rebotes en 35 minutos por noche.