A Rey muerto Rey Puesto. Un refrán que han intentado llevar a cabo, sin éxito, Los Angeles Clippers, que tras perder este verano a Chris Paul, uno de los mejores bases de la liga, han intentado sustituirlo por Kyrie Irving, otro de los bases tops de la NBA. Pero su jugada no va a ser posible, y no va a ser por no intentarlo.
Al poco de saberse que Kyrie Irving estaba en el mercado, Los Angeles Clippers llamaron a la puerta de Cleveland Cavaliers con la firme intención de entrar en la puja por el base, pero se dieron de bruces con las altas pretensiones de Cleveland Cavaliers: un jugador ya contrastado y con vitola de titular, un joven con proyección y todavía en contrato de rookie, y una primera ronda de Draft.
Unas altas pretensiones que Los Angeles Clippers no pueden alcanzar de manera directa ya que no disponen de las piezas necesarias, por lo que tras explorar de manera infructuosa la posibilidad de encontrar un tercer equipo para la operación, todo apunta a que los angelinos han decidido retirarse de la puja abierta por Kyrie Irving.
Steve Ballmer, propietario de la franquicia, y Doc Rivers, entrenador y General Manager, ya se están haciendo a la idea de que para la temporada 2017-18 el trío de bases estará formado por el serbio Milos Teodosic (en el que tienen puestas muchas esperanzas), Patrick Beverley (llegado en el traspaso de Chris Paul) y Austin Rivers.
Así, que salvo que las pretensiones de Cleveland Cavaliers cambien en próximas fechas, se podría asegurar casi al 100% que el futuro de Kyrie Irving no pasa por jugar la temporada que viene en el Staples Center con la zamarra de Los Angeles Clippers.