Cleveland Cavaliers sufrió un duro revés anoche en la pista de New Orleans Pelicans, donde cayó por un claro 123-101. Una derrota que deja a los de Tyronn Lue con un balance de 3 victorias y 3 derrotas, en un inicio de temporada que seguramente no era el esperado por parte de los actuales subcampeones, que se han reforzado bien este verano con los fichajes de Dwyane Wade o Derrick Rose.
Aun así, pese a esos evidentes problemas en defensa, donde han encajado una media de 115,25 puntos en los últimos cuatro partidos, y a esas tres derrotas encajadas en esos mismo partidos, las alarmas no parecen haber saltado las alarmas en las filas de Cleveland Cavaliers. De hecho, tras lo de ayer, LeBron James quiso salir a mandar un mensaje de tranquilidad.
"Estoy bien, estamos bien. Es una temporada larga y esto no ha hecho nada más que empezar. Aún es muy temprano como para preocuparnos o sacar conclusiones", aseguró el 23 de los Cleveland Cavaliers, que está promediando 26 puntos, 8,8 asistencias y 7 rebotes en este inicio de temporada.
Un mensaje bastante lógico, ya que no llevamos todavía ni dos semanas de competición, y la temporada regular de la NBA es realmente larga, por lo que equipos como Cavs, lo importante es que lleguen bien al tramo final de la misma y a los playoffs. Además, tampoco hay que olvidar que las lesiones, como las de Derrick Rose o Isaiah Thomas (que volverá ya en 2018), les están mermando.
En esa misma de tranquilidad se ha pronunciado también Kevin Love, la otra gran estrella del equipo. "Si estuvieramos en marzo o en abril, es evidente que la historia sería diferente. Ahora sabemos que tenemos mucho que mejorar, y estamos un poco frustrados, pero no vamos a entrar en pánico".