Hace apenas poco más de tres semanas eran muchos los que veían una crisis instalada en los Cleveland Cavaliers debido a un flojo inicio de temporada, pero de eso apenas ya queda rastro. Y es que los actuales subcampeones, con Kevin Love y LeBron James de líderes, superaron anoche a Atlanta Hawks por 114-121 para sumar su décima victoria seguida.
Un triunfo con el que contaba casi todo el mundo antes de empezar el choque, ya que los Cleveland Cavaliers visitaban la pista de los Atlanta Hawks, uno de los peores equipos de toda la NBA, pero que en realidad costó más de lo esperado lograr, ya que los locales plantaron cara hasta el final, obligando a los de Tyronn Lue a sacar la mejor versión de los ya mencionados Kevin Love y LeBron James.
Los de Ohio, conscientes de su tremenda superioridad, comenzaron el partido muy relajados en defensa, y plantaron un choque a tumba abierta. Eso les fue muy bien en la faceta ofensiva, pero no tanto en la defensiva, ya que el primer cuarto terminó con un espectacular 35-42.
Y la cosa fue a peor en los segundos doce minutos para Cleveland Cavaliers, ya que perdieron el ritmo ofensivo y siguieron siendo incapaces de frenar el ataque de unos Atlanta Hawks que se crecían jugada a jugada hasta marcha a vestuarios con un 67-63 a su favor.
Pero tras el descanso Tyronn Lue dio con la tecla adecuada en lo que a la defensa se refiere. En este tercer cuarto Atlanta Hawks solo anotó 23 puntos, mientras que Cleveland Cavaliers logró sumar un total de 36, cimentando así una ventaja que les ponía en clara franquía para afrontar el último cuarto (90-99).
La situación, como decíamos, era favorable a los Cavs, pero Atlanta Hawks no cedió en su empeño de dar una alegría a su público, y se puso a un solo punto (112-113) con poco más de dos minutos por jugar. Y fue ahí donde Tyronn Lue y compañía se encomendaron a LeBron James (24 puntos y 12 asistencias) y Kevin Love (25 puntos y 16 rebotes) para que la décima victoria no se escapara.