La temporada de los Sixers ha terminado de manera precipitada tras perder casi por la vía rápida en las semifinales de conferencia ante los Boston Celtics.
El Proceso, apodado por Joel Embiid, al que ha estado sometido Philadelphia en las últimas temporadas perdiendo más partidos que celebrando victorias, ha visto este año brotes verdes con ayuda del camerunés, el rookie (sí, es de primer año) Ben Simmons, los veteranos que llegaron a la plantilla: Redick y Belinelli, además del capitán del barco, Brett Brown.
Al barco de Philadelphia nos hemos subido todos, después de hacer bromas este último tiempo sobre sus ganas de perder para conseguir cada año un buen puesto en la lotería del Draft. Una suerte que les ha sonreído con Embiid y Simmons, pero que también les ha provocado dolores de cabeza. Quien sabe si uno de esos dolores sea Markelle Fultz, drafteado vía Boston, que eligió a Jayson Tatum, candidato a Rookie del año.
Los jóvenes @Sixers mostraron que van a dar que hablar en los próximos años en los #NBAPlayoffs. ¡Lo mejor de Simmons y Embiid! #PhilaUnite pic.twitter.com/AJ4Z0HuOQa
— NBA Latam (@NBALatam) May 10, 2018
Joel Embiid, líder de los Sixers, promedió en temporada regular un doble-doble (22’9 puntos y 11 rebotes) y, aunque se perdiera los ocho últimos partidos de la temporada regular y los dos primeros de la serie contra los Heat, la franquicia de Philadelphia vio en Simmons un nuevo faro que seguir, consiguiendo 18 victorias en 20 partidos. Las expectativas para el equipo en estos Playoff crecían a medida que los días pasaban. Tras eliminar al equipo de Dwyane Wade en cinco partidos y a la espera de que su rival se definiera entre Bucks y Celtics, los Sixers tuvieron casi una semana de descanso que les hizo perder el ritmo de competición. Aspecto que Brad Stevens supo aprovechar para adelantarse en la serie.
Perder el primer partido no era la peor noticia que Philadelphia iba a recibir. El segundo de la serie fue el peor partido de la corta carrera de Ben Simmons: 1 punto (0% en tiros de campo), 5 pérdidas y un -23 cuando estuvo en pista. Además, desaprovecharon una ventaja de más de veinte puntos en el segundo cuarto. En el mismo partido, Robert Covington se rehizo tras su horrible primer partido en Boston: 3 puntos (0/6 en tiros de campo), anotando 22 tantos y capturando 9 rebotes. Este encuentro fue una excepción para Covington (-31 con él en pista en toda la serie), quien perdió la titularidad en favor de McConnell, factor clave en los buenos momentos del equipo en la serie.
Mr. McConnell, I don't feel so good. pic.twitter.com/KLr1oQAMbN
— ESPN (@espn) May 10, 2018
Sabiéndose culpable de no haber arriesgado en el segundo partido y tras perder por errores infantiles el primer encuentro en Philadelphia, Brett Brown hizo cambios en el quinteto y le dio galones a McConnell, que respondió haciendo el partido de su vida: 19 puntos (75% en tiros de campo), 8 rebotes y 5 asistencias en 38 minutos, cuando en los tres anteriores solo había disputado 37. Así llegó la primera y única victoria de los Sixers en la serie, quedándose a las puertas de ganar el sexto partido en Boston la pasada madrugada. Un final repentino para unos Sixers que hubieran querido llegar más lejos.
La gran noticia de la eliminatoria, con permiso de McConnell, fueron las actuaciones de JJ Redick, siempre destacado a excepción de los dos últimos partidos. La serie de Darío Saric, sin embargo, ha sido una decepción. El croata estuvo desacertado en el lanzamiento hasta el cuarto partido (37’1% en tiros de campo, -40 con él en pista) y no pudo ofrecer su mejor versión hasta el último partido, en el que consiguió un doble-doble: 27 puntos (57’1% en tiros de campo) y 10 rebotes.
Si hubiera que poner nota a la temporada de Philadelphia 76ers, deberíamos diferenciar entre la temporada regular, en la que obtendrían una nota cercana al sobresaliente, de la post temporada, donde superan por los pelos el aprobado. No obstante, ‘El Proceso’ no ha hecho más que empezar y esta eliminatoria a buen seguro se repetirá en más ocasiones, por lo que podrán reponerse y volver más preparados a esta instancia. Y por último no se olviden: Trust The Process.