A finales de la temporada pasada, Lonzo Ball sufrió una lesión en su rodilla izquierda que le hizo cambiar todos los planes que tenía para el verano con Los Angeles Lakers. En julio, pasó por el quirófano para someterse a una cirugía artroscópica en la misma rodilla , y que fue todo un éxito. Tras ello, el jugador ha estado machacándose para poder llegar al training camp que se celebrará este mes, tal y como dice Rob Pelinka.
Las declaraciones del gerente general de los Lakers son muy esperanzadoras para todos los fans de la franquicia púrpura y dorada. Cuenta que Lonzo ha querido realizar un cambio físico en su cuerpo que le permita ser más agresivo en la cancha.
“Lonzo no ha podido jugar ni un partido de 5 contra 5 todavía debido a su lesión en la rodilla. Aun así, el tiempo lo ha dedicado a remodelar su físico para que cuando juegue contra un base realmente fuerte lo supere. En un cara a cara con Russell Westbrook, que suele atacar en los partidos con su agresividad natural, Lonzo podrá pararlo e incluso superarlo”.
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— Los Angeles Lakers (@Lakers) 8 de septiembre de 2018
La temporada rookie de Ball sirvió para mostrar sus cualidades en la pista y, sobre todo, sus defectos. Una de las mayores debilidades que tiene es la poca capacidad de anotar dentro del perímetro. Según las estadísticas de nba.com, Lonzo Ball solo metió el 47.9% del total de sus tiros desde dentro de la línea de 3.
Por ahora no se sabrá el cambio que ha dado Lonzo ni si ha mejorado sus cualidades como jugador. El 30 de septiembre comienza la pretemporada para Los Angeles Lakers en un partido contra Denver Nuggets. Si hay suerte, el mayor de los hermanos Ball estará listo.