Siempre que hay sorpresas para bien en la NBA, como el gran estado de forma de equipos como Milwaukee Bucks o Memphis Grizzlies entre otros, aparecen también las franquicias que apuntaban muy alto pero que el rendimiento mostrado está siendo bastante malo. Este es el caso de Boston Celtics.
Los de Brad Stevens han firmado uno de los peores comienzos del equipo en mucho tiempo, firmando un récord de 10 victorias y 10 derrotas. Además, el gran problema es ser un equipo que se reconoce por defender muy bien pero que es donde está flojeando.
Muchos jugadores han mostrado claros síntomas de bajón en su nivel como Jayson Tatum, Jaylen Brown, Terry Rozier, Al Horford, Marcus Smart… Que solo Kyrie Irving y Marcus Morris sean los únicos que han mejorado es preocupante.
Final from Dallas pic.twitter.com/HxlHSkuaw8
— Boston Celtics (@celtics) 25 de noviembre de 2018
Brad Stevens, tras la derrota contra Dallas Maverick, realizó unas declaraciones respecto al estado de forma del equipo, que no hacía falta ser un lince para saber que no iban a ser buenas.
“ Estuve pensando y viendo que íbamos siempre un paso por detrás. Veía el partido y sentía que ellos nos sacaban una marcha más de ventaja. Nos sobrepasaron en muchas ocasiones con bastante facilidad”.
“Todas las jugadas que intentaban les salían bien. Los triples al principio del partido entraban todos. Hicieron un montón de jugadas de esfuerzo. Cuando llegaban casi al final de la posesión conseguían meter la canasta”.
Está claro que aún queda mucha temporada por delante, y que salvo hecatombe histórica estos Celtics entrarán en playoffs. Pero la duda es si conseguirán el factor cancha. Una franquicia que se caracteriza por ser prácticamente infranqueable en su pabellón flojearía de más si no posee el factor cancha.