Cuando el premio por ser el mejor jugador de la temporada en la NBA parecía más que sentenciado a favor de James Harden, jugador de Houston Rockets, los últimos partidos han cambiado drásticamente el curso del galardón. El propio Harden ha visto cómo su nivel ha ido bajando con el paso de los encuentros, y sobre todo su acierto en los lanzamientos a canasta.
Pese a liderar todavía la clasificación por sus increíbles promedios de 36.2 puntos, 6.6 rebotes y 7.6 asistencias por partido, ‘La Barba’ se encuentra en baja forma tras la celebración del All Star Game. En los últimos encuentros, solo ha conseguido encestar 3 triples de 31 intentados, y su protagonismo en pista ha disminuido con la vuelta de Chris Paul.
Por el contrario, jugadores como Paul George están en un momento individual brillante. El jugador de Oklahoma City Thunder promedia en la temporada 28.6 puntos, 8.1 rebotes y 4.3 asistencias. Para ponerse en perspectiva, sus números en el mes de febrero son los siguientes: 32.7 puntos, 7.9 rebotes y 5.3 asistencias por partido.
Paul George es BAJA para esta noche vs 76ers por molestias en el hombro derecho
— OKC Thunder (@OKCThunderZone) 28 de febrero de 2019
Y no sólo George se acerca a James Harden. Nikola Jokic, por ejemplo, es el líder indiscutible de unos Denver Nuggets que están siendo la mayor sorpresa de la temporada. Echarse a tu equipo a las espaldas y además llevarlo a los puestos top de la liga hace que ganes muchos puntos en la votación para el MVP.
Jokic promedia en el último mes 22.3 puntos, 12.3 rebotes y 7.7 asistencias. Y no solo eso. En los últimos 9 partidos disputados ha logrado hacer un total de 4 triples dobles, y en el último encuentro se ha quedado a un rebote de conseguirlo.