El cambio de cromos que realizó los Boston Celtics este verano es uno de los más sorprendentes en la agencia libre. Tras dos años de amor y odio, Kyrie Irving abandonó la disciplina de los verdes para fichar por los Brooklyn Nets junto a su amigo Kevin Durant. Ni lento ni perezoso, Danny Ainge se movió rápido y ató a Kemba Walker como su nuevo base franquicia.
“Hacemos cosas similares, por lo que supongo que siempre estará esta comparación” afirmó Walker al New York Daily News. El ex Hornets, que estará en el Mundial de China, contó que en realidad “no le presto mucha atención a eso, porque yo solo quiero jugar al baloncesto y ganar partidos, todos los que pueda”.
Kemba Walker knows he'll 'always' be compared to Kyrie Irving in Boston https://t.co/s9ezs7HjQC pic.twitter.com/04HeZepjNI
— Dime (@DimeUPROXX) July 29, 2019
El base se fue muy molesto con la gerencia de Charlotte, quien no le quiso pagar como ameritaba a un All-Star y All-NBA como Walker que siempre dejó todo por la ciudad. Sin embargo, afirmó que tomó la decisión de ir a Boston “por una cuestión de encaje, porque es un encaje perfecto”.
Walker dice que “Como Kyrie se fue, había un espacio para mí y ellos de verdad me querían. Eso junto al gran talento joven que hay aquí y todo el interés que me mostraron es justamente lo que yo quería”.
Walker tendrá la chance de entrar en sintonía con alguno de sus compañeros en el Team USA, ya que Jayson Tatum, Jaylen Brown y Marcus Smart también están en la preselección rumbo al Mundial de China.