Continúa la espera de los New Orleans Pelicans para que debute al fin uno de los jugadores que más espectación ha suscitado desde que se le drafteó e incluso durante mucho tiempo atrás. La vuelta de Anthony Davis hizo recordar al público un pasado no muy lejano, ya no solo por su vuelta sino por el gran partido que firmó una noche con 41 puntos y nueve rebotes. Mientras ocurría todo esto, Zion Williamson se encontraba sentado, cerca de sus compañeros pero sin vestirse de corto para hacer nada, aunque desde la directiva ya se centran en el ex de Duke.
Se fijaron entre ocho y seis semanas de baja aunque desde el staff se dejó claro tras el último encuentro que no hay una fecha fija prevista sino que se le irá evaluando y se verá si puede regresar sobre la época navideña, como si fuese un regalo hecho por Papá Noël. "Se muere por volver y ayudar a sus compañeros", comentó Alvin Gentry. "Se está tomando su rehabilitación muy en serio. Ha sido difícil para él no jugar desde un principio, pero estamos seguros de que tendrá un gran impacto en el juego del equipo".
En cuanto a Davis también fue claro: "¿No quería estar aquí, verdad?" destacó. "Pues por eso decidimos traspasarle, se lo merecía por todo lo que nos ha ayudado y conseguimos el mejor trato posible". Ha sido un camino bastante duro pero tanto sus compañeros como el propio Gentry y David Griffin esperan con gran expectación su vuelta y más, viendo el buen nivel que jugadores que no se esperaban como Brandon Ingram estén dando un recital cada encuentro. La llegada de Zion puede dar un salto cualitativo a un equipo que se encuentra aún con un gran margen de mejora y con opciones incluso de playoffs.