Gran noche europea para un Real Madrid que sufrió, aunque solo en momentos puntuales, para vencer en casa a Zalgiris. El conjunto blanco ha conseguido batir el mejor registro y, tras trece partidos consecutivos con victoria, encadenan la mejor racha con el actual formato de Euroliga. El primer cuarto evidenció la dificultad de partido al que tendría que hacer frente y solo el oficio de los blancos les ayudó a mantener el ritmo en unos diez minutos en los que el conjunto rival planteó un partido muy duro.
Mickey, Thompkins y Tavares consiguieron marcar el ritmo con el paso de los minutos e imponer una ley que duraría hasta el final del encuentro. El segundo cuarto tuvo un único nombre, Rudy Fernández. El balear sacó su muñeca a pasear y bombardeó al Zalgiris y desactivó por completo la defensa del conjunto lituano. El equipo de Jasikevicus trató de aplicar una defensa individual, pero de poco le sirvió y tocó ajustar al descanso, aunque Pablo Laso también preparó a los suyos para afrontar el el resto del encuentro.
Hasta el último cuarto, a pesar del dominio blanco, el partido siguió vivo, pero volvió a aparecer Thompkins. El jugador del conjunto 'merengue' se rebeló desde la esquina y se convirtió en un arma letal, desde la línea de tres hizo sangre y, a falta de dos minutos, el partido se resolvió sin más sufrimiento. El marcador se apretó por el empuje de un orgulloso Zalgiris que no tiró el partido en ningún momento pese a ir casi siempre por detrás en el marcador. Con esta victoria, los de Laso duermen líderes de la Euroliga y ya esperan a lo que haga Anadolu Efes ante el Barcelona Lassa.