Kemba Walker firmó por los Boston Celtics el pasado verano tras ocho temporadas en los Hornets. Sin embargo, el destino del base pudo ser otro muy distinto y más cercano a sus raíces.
El cuatro veces All-Star tiene unos lanzos muy profundos con la ciudad de Nueva York. El base nació en el Bronx y asistió al instituto Rice High School de Harlem antes de enrolarse en la Universidad de Connecticut, donde se proclamó campeón de la NCAA y recibió multitud de distinciones y premios individuales. Posteriormente sería seleccionado en la novena posición del draft de 2011 por Charlotte, dando comienzo a su carrera profesional en la NBA.
Ahora, el base ha reconocido que estuvo muy cerca de regresar a casa durante la agencia libre de 2019. Kemba ha admitido que los New York Knicks eran una de sus principales prioridades. Sin embargo, el no poder reclutar a otra gran estrella terminó por desestimar su contratación.
“Para ser honesto, sí, fue así. Sí, fue una posibilidad muy real. Antes de que llegara la oferta de Boston, los Knicks eran una de mis principales prioridades. Pensé que iban a conseguir a otro gran jugador en la agencia libre, pero finalmente no fue así”, afirmó Kemba en el podcast R2C2 de The Ringer.
Durante meses se especuló con que Kevin Durant y Kemba Walker compondrían la pareja estelar con la que los Knicks se reforzarían de cara a asaltar el trono de la Conferencia Este. El dos veces MVP de las Finales estuvo vinculado a la franquicia neoyorquina a lo largo de gran parte de la campaña. Sin embargo, el alero terminaría firmando por los Nets junto con Kyrie Irving y meses después afirmaría que los Knicks no son un destino atractivo para los agentes libres. Con la opción de Durant descartada, Kemba Walker aceptó la oferta de Boston, donde está promediando 20,8 puntos y 4,8 asistencias por partido.
Por su parte, los Knicks han completado otra temporada para olvidar y la reciente contratación de Tom Thibodeau como entrenador espera servir como punto de inflexión en el eterno renacer de la franquicia.