Lonzo Ball está demostrando ser un jugador mucho más trabajador y predispuesto al sacrificio de lo que su entorno mediático y todo lo que genera podría indicar. El talentoso base vio cómo la pesada losa de liderar a Lakers le caía con todo, pero tuvo la humildad de buscar soluciones en todos los aspectos y, en especial, en su mecánico de tiro. Para un jugador profesional no resulta sencillo cambiar por completo la manera de lanza, y él se entregó en cuerpo y alma a los técnicos especializados en ellos, que corrigieron su movimiento lateral y de abajo arriba para conferirle una mecánica mucho más natural y efectiva. Terminó la pasada temporada con un meritorio 37,5% desde la línea de tres puntos, y este curso lo ha arrancado metiendo 4/8 en el duelo de New Orleans Pelicans contra Toronto Raptors.