Después de nueve partidos disputados desde que comenzó la temporada 2020/21 de la NBA, Milwaukee Bucks parece no haber conseguido arrancar bien del todo. Mantiene un récord de cinco victorias y cuatro derrotas (ante Boston Celtics, New York Knicks, Miami Heat y Utah Jazz). Y eso que con las incorporaciones de la Agencia Libre el nivel de la plantila había dado un salto considerable.
Actualmente, el equipo dirigido por Mike Budenholzer se encuentra 6º clasificado en la Conferencia Este. Pero, ¿es reamente preocupante la situación en Wisconsin? La realidad es que la franquicia no está jugando nada mal, y es más una cuestión de ir adaptándose a los nuevos cambios que otra cosa.
De hecho, tras jugar sus primeros seis partidos de la temporada, Milwaukee tenía la segunda mayor eficiencia ofensiva de toda la NBA. Promediaban 18 triples anotados por partido (1º de la liga) y un 43.9% de acierto en los mismos lanzamientos de tres (también 1º en la competición).
El PARTIDAZO del MVP --
-- @Giannis_An34 43 PTS, 9 REB, 4 AST #FearTheDeer
-- Pistons 115 - 125 @Bucks pic.twitter.com/t3hLKQEpPC
A ello se le suma un Giannis Antetokounmpo que sigue en la misma salsa que sus dos temporadas de MVP (está promediando 27.1 puntos, 10.6 rebotes y 5.2 asistencias) y un Khris Middleton con los mejores números de su carrera (22.2 puntos, 6.6 rebotes y 5.9 asistencias).
El problema más preocupante
Sin embargo, hay algo que está fallando en estos Milwaukee Bucks que tiraron la casa por la ventana para hacerse con el fichaje de un Jrue Holiday que está dejando mucho que desear. El ex jugador de New Orleans Pelicans tiene que ser el tercer engranaje del 'Big Three' del equipo, pero por ahora está muy lejos de ser el mismo que era en Luisiana.