Draymond Green promedia esta temporada 4.8 puntos por partido y un 18.9 por ciento triples, pero decidió que, con su equipo perdiendo de tres puntos a 8 segundos del final, en vez de pasarle la pelota a Stephen Curry, debía tirar desde el centro del campo. Esperaba que su defensor picara y le hiciera falta de tres tiros. Lógicamente, Derrick White no lo hizo. La piedra se fue contra el cristal de la canasta y Golden State Warriors consumó su derrota ante San Antonio Spurs. Ver para creer.
OH NO DRAYMOND! Draymond Green tried to draw a foul but didn’t and bricked a half court shot instead --
— NBA Buzz (@OfficialNBABuzz) February 9, 2021
Warriors could’ve tied it! ---- pic.twitter.com/OUBjrRwSKf
El triunfo coloca a los de Gregg Popovich en la parte alta de la Conferencia Oeste, luchando con Phoenix Suns por la cuarta plaza con 14 triunfos y 10 derrotas. Fantástico inicio de temporada para un conjunto texano que nunca falla. Ayer, el mejor fue Dejounte Murray con 27 puntos. DeMar DeRozan acabó el duelo con 21 puntos y 10 asistencias.
El pívot titular Jakob Poetl aportó 14 unidades y 11 asistencias. Más allá de quién juegue más o menos, en todos los partidos de San Antonio hay cuatro o cinco jugadores con dobles dígitos. Lo de Popovich no es normal.
Golden State no da con la tecla
Los Warriors, por su parte, no terminan de enganchar una racha ganadora en un inicio de temporada poco constante. Steph Curry es el único valor seguro en un equipo en el que el resto de piezas bailan. Ayer acabó con 32 puntos y quizás con más minutos de lo debido en el banco en minutos decisivos. Estuvo muy también un cada vez más entonado Kelly Oubre que aportó 24 unidades. No fue suficiente. Draymond Green finalizó el duelo con 7 puntos, 10 puntos y 10 asistencias. Si su piedra hubiera entrado habría firmado un triple-doble. Se quedó algo lejos...