Draymond Green fue el gran protagonista del duelo entre Golden State Warriors y Memphis Grizzlies en la primera mitad por golpear en la cara y agarrar a Brandon Clarke cuando lo defendía en la zona. A Green, como le ha sucedido en múltiples ocasiones durante su carrera, se le fue la cabeza y puso en un compromiso a su equipo, que pese a su baja logró conseguir el triunfo. Mientras los colegiados estaban respasando la acción, Green le estaba contando a su entrenador Steve Kerr que le había cogido de la camiseta. Era consciente de que iba a ser expulsado, de que iba a recibir una flagrante 2.
Stephen Curry habló que la expulsión fue "una puta locura que hacía daño al baloncesto". Pero los colegiados fueron claros: "Primero hay un contacto significativo en la cara y luego lo agarra de la camiseta empujándolo hacia el suelo en una acción innecesaria y excesiva". El agredido, Brandon Clarke, no estaba sorprendido: "Es conocido por haber realizado flagrantes en su carrera. Le llevo viendo en la tele toda la vida. No me ha sorprendido. No me gusta el flopping, pero él me dio fuerte dos veces. No me sorprende que lo hiciera, ya lo ha hecho en el pasado".
La versión de Draymond Green
Draymond Green por su parte, reaccionó varias veces a la acción. Primero, como comentabamos contándole a Kerr que lo había agarrado (no que lo había golpeado anteriormente). Luego, como un bufón arengando a la grada cuando conoció la expulsión, luego en el túnel de vestuarios agradeciéndole la victoria a sus compañeros y, finalmente, en su podcast, dando su opinión: "Creo que lo de hoy ha sido más mi reputación que una falta dura".