Todo movimiento en el mercado de fichajes de la liga implica una complejidad manifiesta y obliga a arduas negociaciones a las franquicias, incluso cuando hay voluntad por parte de todas las partes de hacer el traspaso. Esto es lo que ocurre en el culebrón Donovan Mitchell, un jugador que tiene pie y medio fuera de Utah Jazz. La franquicia de Salt Lake City está ya resignada a optar por un proceso de reconstrucción, pero no quiere soltar a su estrella a precio de saldo, sino que desea diamantes en bruto a los que pulir poco a poco. Es por ello por lo que desean negociar con New York Knicks, un equipo interesado en el escolta y que tiene mucho que ofrecer. De hecho, hay un jugador que gusta especialmente a Danny Ainge, así como la disponibilidad para ofrecer selecciones de Draft futuros, tal y como desvela Hoopshype.
Aunque se ha hablado mucho de la posibilidad de que Randle o Barrett fueran las monedas de cambio para este movimiento, la mirada a largo plazo que poseen en los Jazz actualmente les lleva a negar su interés por estos dos jugadores y centrarse en otras piezas. Consideran un aspecto ineludible para hacer el traspaso, que forme parte del mismo Quentin Grimes, un anotador puro desde el exterior que puede también repartir juego y en el que Ainge ha visto una estrella del futuro. También gustan mucho, aunque en menor medida, Immanuel Quickley y Obi Toppin, pero estarían dispuestos a renunciar a ellos si llegan más selecciones de Draft.
Utah Jazz considera innegociable la llegada al equipo de Quentin Grimes
Y es que New York Knicks posee la friolera de ocho futuras selecciones de Draft en primera ronda; cuatro propias y cuatro adquiridas. Esto supone un suculento botín para una franquia, como Utah Jazz, deseosa de comenzar un proyecto de reconstrucción, mientras que los neoyorquinos tienen objetivos ambiciosos con mayor inmediatez. El objetivo de los Knicks es no otorgar más de seis selecciones, incluyendo uno o dos jugadores de los mencionados anteriormente. Ya rechazaron el ofrecimiento de los Jazz que incluía esas seis selecciones y las tres jóvenes promesas. Además, estaría sobre la mesa incluir en el acuerdo a Rose o Fournier, sacrificando alguno de los anteriores parámetros.