Los Utah Jazz están teniendo un verano más que movido. Empezó con el primer bombazo del verano, con la marcha de Rudy Gobert hacia los Minnesota Timberwolves.
Ayer, jueves 25 de agosto, traspasaron a Patrick Beverley a Los Angeles Lakers, a cambio de Talen Horton-Tucker y Stanley Johnson. El próximo podría ser Donovan Mitchell, lo que significaría que los Jazz entrarían en una reconstrucción absoluta.
Tras la marcha del pívot francés, Spida se dio cuenta que no podría pelear por sus aspiraciones, que son las máximas, ganar el anillo. Quiere jugar en su ciudad natal, Nueva York, sea en Brooklyn Nets o New York Knicks. Tampoco le importaría a Florida para jugar en los Miami Heat.
Ahora habrá que ver qué franquicia está dispuesta a negociar con Utah, y qué aceptan los Jazz a cambio de su estrella. Hay que recordar que el escolta renovó hace poco y tiene 3 años más de contrato, además de 1 opcional.
Los Cleveland Cavaliers, por su parte, se han quitado del medio de la pelea por hacerse con sus servicios. No tienen cómo luchar con lo que pueden ofrecer unos Knicks por ejemplo, incluso sacando a R.J. Barrett de la ecuación.
El futuro de los Jazz
Tiene toda la pinta que si se da este traspaso, Utah buscará ganar el mínimo número posible de partidos para estar bien posicionado en el Draft. ¿Y si los Jazz consiguiesen hacerse con el número 1 y vuelven a la carga durante años con un pívot francés? Parece que el gran favorito de entre los prospectos que se presentarán el año que viene está Victor Wembanyama, un unicornio de 2'19, más de 2'30 de envergadura, unos brazos largos como cuando no hay NBA, y excelente defensor y taponador, a pesar de contar con solamente 18 años (19 cuando se presente al draft). Esta temporada, con el ASVEL, el equipo de Tony Parker, promedia 9'4 puntos, 5'1 rebotes y 1'8 tapones en 18'4 minutos en la liga francesa, y 6'5 puntos, 3'8 rebotes y 1'9 tapones en 17'5 minutos en Euroliga.