Acarician el paraíso. Denver Nuggets se encuentra a tan solo una victoria de conseguir el primer anillo de su historia en la NBA y está transmitiendo unas sensaciones de consistencia que hacen difícil pensar que se les pueda escapar. Miami Heat volvió a encajar una dolorosa derrota en casa, viéndose sin argumentos para frenar el caudal ofensivo que genera Nikola Jokic y la facilidad con que hace jugar a sus compañeros. El resultado fue de 95-108.
Si hay alguien que sale reforzado de este cuarto partido, ése es Jamal Murray, que se erigió en el gran generador de juego de unos Nuggets en los que brillaron dos secundarios de lujo, como son Aaron Gordon y Bruce Brown Jr. Aprovechando los espacios abiertos por las estrellas, ambos jugadores superaron la veintena de puntos y desequilibraron la balanza en un tercer cuarto en el que el parcial de 22-31 a favor de los visitantes terminó siendo determinante.
Un encuentro clave.
— NBASpain (@NBAspain) June 10, 2023
🎞️🔥 El RESUMEN del GAME 4 entre @nuggets y @MiamiHEAT.#LasFinalesDeTodaLaVida en @vamos. pic.twitter.com/dAHMjgiYtT
Miami Heat, ante una misión imposible
Por mucho que lo intentaron tanto Butler como Adebayo, el equipo de los Heat parece exhausto a nivel físico y mental, mientras que la batalla táctica está siendo perdida por un Spoelstra que no encuentra soluciones para responder los planteamientos de Michael Malone. Se acogen a la esperanza de volver a repetir una hazaña histórica, pero ganar tres partidos seguidos a estos Denver Nuggets, y dos de ellos en Colorado, no parece a su alcance.