La meta de ganar un anillo exige un esfuerzo máximo en la gerencia de Philadelphia 76ers, que después de hacer la arriesgada apuesta del fichaje de Paul George, están teniendo que hacer malabares para completar una plantilla que se había quedado con muy pocos efectivos. Veteranos y jugadores con bajo salario que puedan aportar, es la prioridad.
Grandes objetivos llevan aparejados grandes responsabilidades. Lo saben bien en las oficinas de Philadelphia 76ers, donde trabajan a destajo para asegurar un correcto entorno competitivo a Joel Embiid y el particular Big 3 que han montado junto a Maxey y George. La apuesta es tan clara como arriesgada, por lo que deben ir con todo. Después de estos acertados movimiento, se encontraron con una plantilla muy corta que era preciso rellenar, a pesar del poco espacio salarial con el que contaban.
Así las cosas, se encuentran en un proceso complicado de reclutamiento de veteranos, intentando hallar un buen equilibrio entre salario y aportación deportiva. La prioridad es Marcus Morris, un hombre que puede ayudar mucho en el liderazgo del vestuario y aportar minutos de garantía en ataque. Tampoco descartan a Davis Bertans, un consumado tirador desde la posición de 4, con el que abrir la cancha y aprovechar los espacios generados por Embiid.