Pocos jugadores hay en la historia reciente que atesoren tanto potencial y reciban tan poca atención mediática como Chet Holmgren. El hecho de que, en el año de su aterrizaje en la NBA no pudiera competir, restó algo de hype a un jugador con una muy especial fisonomía, que se ha visto opacado por Wembanyama. Tiene solo 22 años, y este nuevo curso será determinante en su carrera.
El contexto competitivo de Oklahoma City Thunder obliga a Chet Holmgren a aprender muy rápido y adaptarse a las exigencias de un equipo que quiere ganar. Tiene todo lo necesario para pensar en él como una estrella en ciernes a la que es preciso desarrollar con calma, pero su madurez y el hecho de que en OKC se perciban con claridad opciones de hacer algo grande, han provocado que el pívot tenga que cambiar su cuerpo, trabajar a nivel técnico y competir con gallardía.
Cumplió con el desafío mucho mejor de lo que ningún otro lo hubiera hecho, y muchos piensan que en este nuevo curso 2024/25 será una de las grandes revelaciones de la NBA. Tiene aún margen de mejora en el rebote y la defensa, aspectos en los que su delgadez sufre ante los rigores físicos de pívots rivales, pero lo ha suplido con talento e inteligencia. Buscará un gran salto cualitativo este nuevo curso, en el que hay motivos para pensar que luchará por el anillo con Oklahoma City Thunder.