Durante más de una década, los Toronto Raptors han sido un faro de estabilidad en la NBA. Mientras que muchos equipos han experimentado constantes cambios, Masai Ujiri ha sido un pilar inamovible en Toronto. Desde 2013, Ujiri ha ocupado un puesto ejecutivo en la organización, convirtiéndose en el cuarto directivo con más tiempo en un mismo equipo en la liga, solo superado por Gregg Popovich, Pat Riley y Sam Presti.
Sin embargo, el final del mandato de Ujiri en Toronto podría estar acercándose. Aunque el propio GM nunca ha insinuado su salida, la reciente compra de la participación del 37.5% de Bell en Maple Leafs Sports & Entertainment (MLSE) por parte de Rogers Communications ha generado incertidumbre en torno a la estabilidad de la franquicia. Esta adquisición, anunciada el miércoles, le otorga a Rogers un control del 75% sobre la compañía y sus subsidiarias, incluyendo a los Raptors. Además, se espera que Larry Tanenbaum, quien posee el 25% restante, venda su participación para 2026.
La relación entre Rogers y Ujiri ha sido en ocasiones tensa. Según reportes del Toronto Star, Edward Rogers se opuso a la renovación del contrato de Ujiri en 2021, aunque finalmente cedió ante la presión de Tanenbaum y los directivos de Bell. Con Bell fuera de la ecuación y la salida de Tanenbaum esperada en los próximos años, Rogers tendrá el control total sobre el futuro de los Raptors y de Ujiri.
Dos años más
El contrato de Ujiri expira en 2026, lo que le deja dos temporadas más para decidir su futuro. Aunque ha manifestado en repetidas ocasiones su amor por Toronto y su deseo de traer otro campeonato a la ciudad, las circunstancias han cambiado desde su última extensión de contrato. Los Raptors han dado un paso atrás desde que ganaron el campeonato en 2019, y el nuevo control de Rogers sobre MLSE podría alterar la dirección de la franquicia en los próximos años.
Por ahora, los Raptors cuentan con un par de años más de estabilidad, pero el horizonte podría ser incierto después de eso