Algo grande se está gestando en Ohio. Si bien es cierto que el proyecto deportivo de Cleveland Cavaliers parece sólido desde hace años, no ha sido hasta ahora cuando se respira un pleno convencimiento de que esta plantilla puede hacer cosas importantes. La dupla Garland-Mitchell funciona mejor bajo la batuta de un Kenny Atkinson que tiene un ilusionante panorama por delante.
Mirada a largo plazo, planteamiento estratégico y con paciencia, confianza plena en los jóvenes y convencimiento de que el proyecto daría sus frutos. Todo eso es lo que ha compuesto la receta para el éxito de unos Cleveland Cavaliers que están rindiendo muy por encima de lo esperable en este arranque de campaña. Son el único equipo de la Conferencia Este que permanece invicto y hacen gala de una cohesión total en cancha, con una evidente mejora defensiva y mejor reparto del balón y juego sin él.
Kenny Atkinson ha conseguido que Donovan Mitchell y Darius Garland sean mucho más complementarios de lo que parecía el pasado año, mientras que el crecimiento de Evan Mobley es evidente, formando un juego interior temible junto a Jarrett Allen. La confianza dada a los miembros de la segunda unidad están generando un sentimiento colectivo muy potente. La afición está volcada y cree en la posibilidad de que estos Cleveland Cavaliers sean la gran revelación de la temporada.