Han corrido ya ríos de tinta desde hace mucho tiempo acerca de la posibilidad de que Brandon Ingram abandone New Orleans Pelicans y, en los últimos días, se ha reactivado esa posibilidad. La mala dinámica del equipo puede llevar a los de Louisiana a reconstruir y desprenderse de un jugador que sigue sin dar un paso adelante.
No hay acuerdo y la voluntad de lograrlo es cada vez más reducida. Brandon Ingram lleva meses negociando con New Orleans Pelicans una extensión de su contrato, pero las conversaciones no llegan a buen puerto. El rendimiento deportivo del jugador no convence a la gerencia ni el staff técnico, no solo por su incompatibilidad con Zion, sino por su falta de capacidad para asumir galones y brillar mientras este se encuentra lesionado y debe ser Brandon el gran referente.
Será complicado encontrar una franquicia que quiera asumir los 36 millones de dólares de salario de un Brandon Ingram cuyo caché en la liga ha ido decreciendo. Sin embargo, un reciente cambio de agente por parte del jugador puede abrir las perspectivas a un traspaso que beneficie a todas las partes. No sería raro que algún equipo aspirante se lanzara a apostar por uno de los aleros más talentosos y de mayor potencial de los últimos tiempos, confiando en que una vez por todas, saque a relucir su mejor nivel.