Victor Wembanyama terminó el tercer partido de las finales del Oeste en los Playoffs NBA 2026 con 26 puntos, cuatro rebotes y dos tapones. Sin embargo, tras la derrota de San Antonio Spurs por 123-108 ante Oklahoma City Thunder, el francés dejó claro que no quedó satisfecho con su actuación.
“Tengo que ser más un jugador de equipo”, reconoció Wembanyama mientras analizaba el encuentro. “Siento que ahora mismo me cuesta hacer mejores a mis compañeros. Necesito mover mejor el balón, rebotear más y obligar a la defensa rival a reaccionar para encontrar luego a mis compañeros liberados”.
Pese a la derrota, el pívot siguió haciendo historia. Se convirtió en el primer jugador de Spurs desde Tim Duncan en 2007 en encadenar tres partidos consecutivos de playoffs con más de 20 puntos y múltiples tapones. Sin embargo, también fue la primera derrota de San Antonio en esta postemporada cuando Wembanyama superaba los 25 puntos.
San Antonio arrancó el partido de manera espectacular gracias, en parte, al regreso de De’Aaron Fox y Dylan Harper. Fox lideró una salida explosiva con una racha inicial de 15-0, aportando intensidad desde el primer minuto ante una afición entregada en el Frost Bank Center.

Aun así, Thunder reaccionó rápidamente y terminó dando la vuelta al encuentro para colocarse 2-1 arriba en la serie. “Es un partido muy largo”, explicó Fox tras el duelo. “No puedes mantener ese ritmo durante 48 minutos. Pero cuando ves cómo desaparece la ventaja tan rápido, es frustrante”.
El base además agravó el esguince de tobillo derecho que ya le había impedido disputar los dos primeros encuentros de la serie.
Menos pérdidas, pero mismos problemas
Uno de los aspectos positivos para Spurs fue la mejora en el control de balón. Tras sufrir graves problemas de pérdidas en los dos primeros partidos, el regreso de Fox y Harper alivió la presión sobre Stephon Castle en la dirección.
Castle había acumulado 20 pérdidas entre los dos primeros encuentros, la peor cifra registrada en un periodo de dos partidos de playoffs desde que existen datos avanzados de seguimiento. Sin embargo, aunque San Antonio redujo esos errores, no logró sostener el ritmo ofensivo ni contener la respuesta de Oklahoma City.