La incertidumbre se va disipando con el paso de los días y hay razones para la esperanza en el seno de Los Angeles Lakers. Se temía que Lebron James buscara una salida porque interpretara que no iba a poder competir por lo máximo este próximo curso, pero los fichajes de Ayton y Smart, así como alguna opción abierta más, atemperan el ambiente. Luka Doncic también ha calmado las aguas.
Son tiempos agitado en Los Angeles Lakers, con un contexto curioso en el que se pretende aunar a leyendas en un contexto vital muy dispar. Quieren retener a Lebron James, pero no parecen dispuestos a hipotecar su futuro por competir este año, conscientes de que la presencia de Luka Doncic les da un horizonte temporal ilusionante a medio plazo. Nadando entre dos aguas, pueden haber hallado la mejor solución o, al menos, algo de tiempo y tranquilidad.
Todo indica que el esloveno va a firmar una extensión de contrato de tres años de duración, mientras que en el caso de Lebron, las últimas noticias que llegan a Los Angeles Lakers es que se da por satisfecho con la situación actual y que desea esperar a que arranque la temporada para ver cómo circula el proyecto. Su compromiso con el proyecto total y solo en caso de desastre competitivo, podría replantearse su continuidad en la franquicia angelina.