Desastre o gloria, todo o nada, Ja Morant o barbarie. Así afrontan la nueva campaña unos Memphis Grizzlies que pueden acusar la baja de Bane, pero en los que KCP podría emerger de nuevo como una pieza clave siempre y cuando Morant ejerza su rol de estrella. Todo el equipo está organizado contando con un rendimiento estelar del controvertido base.
No Ja Morant, no party. Son varios años ya en los que Memphis Grizzlies se ha puesto en manos de su jugador y las decepciones se han sucedido constantemente. Indisciplinas, multas, lesiones, irregularidad en su rendimiento, cambios en el estilo de juego... Todo se ha ido acumulando y frenando la progresión de un equipo con una idea clara de juego, con la que deben convencer a Ja Morant para que sea el director de la misma y explore con ella los límites de su carrera.
Si logran ejecutar ese característico baloncesto combinativo con el que brillaron el pasado año, sin coartar la libertad de Ja Morant y redoblando sus esfuerzos defensivos con KCP y Ty Jerome, flamantes fichajes, pueden optar a cosas importantes. Será muy interesante analizar la progresión de Santiago Aldama como hombre clave desde el banquillo, así como dónde está el techo de Jaylen Wells y Zach Edey, dos hombres que asombraron en su año rookie, pero que deben seguir creciendo ahora.