Ha dado pasos de gigantes en la aceptación de su nuevo rol y se ha erigido en un jugador de rotación importante, pero nada de eso garantiza a Russell Westbrook si continuidad en la NBA. Nadie podía prever que el base de 36 años iba a tener tantos problemas a la hora de encontrar nuevo destino este verano.
Pocas cosas se valoran más en la NBA que un jugador veterano que aporte cosas importantes desde el banquillo, pero Russell Westbrook sigue siendo percibido como un elemento de desequilibrio, tanto positivo como negativo. Sus etapas en Clippers y Nuggets han puesto de manifiesto que puede seguir siendo útil, pero también que hay motivos sobrados para desconfiar de él por esa tendencia a tomar malas decisiones. Así se explica que las ofertas recibidas estén lejos de lo que él busca.
El jugador exige recalar en un equipo con aspiraciones de anillo y que le garantice un lugar preponderante en la rotación, con mínimo 20 minutos por partido jugados. Ninguna franquicia ha mostrado interés en ofrecer más que el mínimo dinero posible, pero son Milwaukee Bucks y Atlanta Hawks quienes podrían estar más cerca de colmar las expectativas mínimas de Russell Westbrook. Solo alguna de estas dos franquicias podría evitar que el jugador se diera un choque de realidad y pudiera ver cómo se acorta el final de su carrera.