Hay muy pocos casos en la historia de la NBA en los que un número 1 de Draft aterriza en un equipo con aspiraciones competitivas máximas y se le exige rendimiento desde el principio. Es lo que vivirá Cooper Flagg este curso en Dallas Mavericks, donde parece que cuentan con él como una pieza ya importante en el proyecto competitivo.
Desde el momento en que se supo que Dallas Mavericks dispondría del pick 1 en el Draft y se haría con los servicios de Cooper Flagg, surgieron voces disonantes respecto a las consecuencias que esto podía tener en la aclimatación del joven a la NBA. Las expectativas en torno al rookie son máximas, siendo percibido como un talento generacional en ciernes, pero llegar a un equipo en el que Anthony Davis es el líder, se espera a Irving, se cuenta con jugadores que buscan inmediatez competitiva como Klay y D´Angelo, suscita dudas.
El mejor escenario posible para un jugador como Cooper Flagg es eludir cualquier tipo de presión competitivo y centrarse en progresar como jugador. No es fácil acostumbrarse a la exigencia física, técnica y táctica de la NBA, por lo que pedir a CF que sea un hombre importante en el equipo puede ser una irresponsabilidad. Casi tanto o más que restringir sus minutos por esta exigencia. Así pues, muchos están expectantes para ver cómo gestiona Dallas Mavericks esta encrucijada.