Todo saltó por los aires, el castillo se derrumbó como si fuera de naipes y ahora es preciso buscar soluciones. La lesión de VanVleet ha dejado completamente desamparado el proyecto competitivo de unos Houston Rockets que necesitan hacer un fichaje. Después de cuatro encuentros y varias pruebas, se ha hecho evidente que requieren de un base solvente.
Es un escenario complicado al que se enfrenta la gerencia de Houston Rockets. Son plenamente conscientes de que no pueden dejar pasar una temporada sin poner toda la carne en el asador; Kevin Durant no tiene demasiado tiempo de vigencia como estrella y sería una necedad haberlo fichado y no proveerle ahora de las mejores armas para luchar por el anillo. Sin embargo, los compromisos salariales y la baja disponibilidad de bases apetecibles para su contexto, dificultan sobremanera la tarea.
Jrue Holiday cobra 30 millones esta temporada y vería con buenos ojos su llegada a los Rockets
Ante la escasez de playmakers puros, que no necesiten tener mucho tiempo el balón, ofrezcan buen rendimiento ofensivo, puedan anotar en situaciones puntuales y hagan funcionar a las estrellas, Houston Rockets ha decidido lanzarse a por lo mejor disponible en el mercado: Jrue Holiday. Para ello, tendrían que sacrificar a Jabari Smith y algún que otro jugador, como Sheppard o Eason, pero están dispuestos a hacerlo ante la urgencia que sienten en una posición clave.