Rumores NBA: El traspaso que podrían hacer Mavs y Pelicans para arreglar un desastroso inicio de temporada 2025/26

De la franquicia de Nueva Orleans se podía esperar, pero que Dallas solamente tenga 2 victorias en 7 partidos es un arranque fracasante de campaña

Víctor LF | 05 Nov 2025 | 20:00
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Jose Alvarado podría terminar en los Dallas Mavericks
Jose Alvarado podría terminar en los Dallas Mavericks

El arranque de la temporada 2025-26 ha dejado historias fascinantes en la NBA: Victor Wembanyama reforzando su condición de fenómeno generacional, Giannis Antetokounmpo dominando como de costumbre y una liga que parece haberse obsesionado con la presión defensiva a toda cancha. Pero, detrás de los focos, hay otra tendencia que llama la atención: plantillas completamente descompensadas.

Charlotte y New Orleans arrancaron sin un pívot puro. Sacramento ha echado en falta perfiles de alero. Dallas, por su parte, se lanzó al nuevo curso sin apenas guardias que organicen ataques con regularidad. La sensación general es que muchos equipos priorizaron acumular talento por encima de la lógica en la construcción del roster, lo que ha derivado en alineaciones tan creativas como poco naturales en su encaje.

Para corregir dos de los casos más evidentes, surge una propuesta que permitiría a los Pelicans encontrar por fin un ancla interior y a los Mavericks incorporar el manejo de balón que hoy les falta.

El movimiento planteado enviaría a José Alvarado, Saddiq Bey y un intercambio de primera ronda de 2028 (propiedad de New Orleans) a los Dallas Mavericks, mientras los Pelicans recibirían a Daniel Gafford. A cambio, Dallas reforzaría su backcourt incorporando a Alvarado y sumaría un alero tirador como Bey, además de obtener esa opción de intercambio futuro del pick.

Daniel Gafford, pívot de los Dallas Mavericks

Por qué Dallas aceptaría el movimiento

El talento de Daniel Gafford es innegable, pero la realidad competitiva de los Mavericks lo sitúa como su tercer pívot, por detrás de Anthony Davis y del proyecto a largo plazo que representa Dereck Lively II. Dallas actuaría desde la abundancia en el frontcourt para cubrir una carencia evidente: la creación desde el perímetro.

La decisión de experimentar con Cooper Flagg como base ha sido valiente y quizá beneficiosa para acelerar su desarrollo como generador primario, pero en el presente ha expuesto a los Mavericks a una desventaja evidente en ataque. Falta manejo de balón, falta dirección ofensiva y, sobre todo, falta tiro fiable y capacidad para generar ventajas secundarias.

En ese contexto, Alvarado encajaría como un refuerzo inmediato. Sin haber sido nunca titular indiscutible en New Orleans, ha demostrado capacidad para organizar y aportar tanto en dirección como en acierto exterior, promediando 6.8 asistencias por 36 minutos el pasado curso y rindiendo por encima de la media en triples en las últimas dos temporadas. Su energía defensiva, además, complementaría la identidad agresiva del equipo. Bey aportaría tiro exterior y versatilidad, sumándose a la ecuación como pieza útil en la rotación y facilitando el ajuste salarial, mientras el intercambio de picks de 2028 actuaría como un incentivo adicional.

Por qué New Orleans movería ficha

New Orleans ha visto destellos interesantes de la pareja formada por Zion Williamson y el rookie Derik Queen en el frontcourt. Su capacidad creativa y anotadora es única en esas posiciones, y las primeras métricas ofensivas han sido brillantes. Sin embargo, la otra cara de la moneda ha sido devastadora: problemas serios en el rebote, incapacidad para proteger el aro y porcentajes alarmantes concedidos en la pintura.

Los números son contundentes. Los rivales han capturado el 38,2% de sus rebotes ofensivos frente a esa dupla, un dato que se sitúa en el tercer percentil de la liga. En términos generales, los Pelicans permiten 54,1 puntos en la pintura por cada 100 posesiones, una cifra que los coloca entre las peores defensas interiores de la competición.

La falta de referencia sólida en la posición de cinco, agudizada por la poca aportación inicial de Yves Missi y la lesión de Kevon Looney, exige una solución urgente. Gafford representa exactamente eso: presencia física, intimidación, capacidad para finalizar como lob threat y consistencia reboteadora. Antes de su lesión de tobillo, venía de promediar por 36 minutos más de 20 puntos, 11 rebotes y tres tapones, con un 70,2% en tiros de campo. Es un pívot listo para impactar desde el primer día, incluso con la plantilla al completo.

El precio, por tanto, tiene sentido para New Orleans. Alvarado queda tapado por Jordan Poole y el prometedor Jeremiah Fears, y su situación se complicará más cuando regrese Dejounte Murray. Bey también termina contrato, por lo que ambos activos son prescindibles. En cuanto al intercambio de picks de 2028, el equipo ya demostró en verano que está dispuesto a asumir riesgos con su capital futuro al mover su primera ronda de 2026. El contexto competitivo lo exige: con la obligación de ganar ahora y sin motivos para pensar en reconstrucciones próximas, reforzar el puesto más débil de la plantilla se vuelve inaplazable.