Apuesta arriesgada, vanguardistas en un estilo de juego y con resultados más que ilusionantes. Houston Rockets está mostrando grandes sensaciones en los primeros compases de la temporada y poniendo de manifiesto que la lesión de VanVleet les ha hecho asumir como propia la cruzada de jugar como nunca nadie lo ha hecho en la historia NBA.
Quedaron atrás los tiempos del smallball, esa tendencia implantada por los Warriors por la que se imponía un ritmo vertiginoso de juego, posesiones cortas, muchos triples y ningún pívot. Algún equipo optó por algo contracultural como respuesta, buscando pívots que dominaran la pintura, y estamos ahora en un período de entreguerras donde Houston Rockets se ha sacado de la chistera un modelo de juego totalmente novedoso.
The Rockets are on pace to become:
— Steven Adams Stats (@funakistats) November 6, 2025
♦️the best offense in NBA history
♦️the best rebounding team in NBA history
- No point guard
- Lowest 3PT volume in the league
- Scoring more pts per 100 poss’s with Sengun and Adams than any other 2-man lineup in the league (>75 mins) pic.twitter.com/ivz1gpe3J9
Sin base, con cinco tipos que no bajan de los dos metros y pudiendo desempeñar cualquiera de ellos la labor que deseen en la cancha. Ver a Sengun manejando el balón en cabecera y jugando pick & roll con Adams es una de las cosas más chocantes que cualquier purista del baloncesto podría presenciar, o a Amen Thompson jugando de base. Una defensa férrea sin fisuras, con dominio del rebote y unos movimientos ofensivos perfectamente orquestados. Están en línea de registrar los mejores datos de la historia en rebotes y ataque. Houston Rockets puede cambiar este deporte.