La situación de los Memphis Grizzlies sigue generando cada vez más ruido en la NBA. Si Ja Morant acaba abandonando la franquicia, no está nada claro que Jaren Jackson Jr. esté dispuesto a quedarse para liderar una reconstrucción. Esa es, al menos, la sensación que se extiende por los despachos de la liga.
En el último episodio del pódcast Hoop Collective de ESPN, Tim MacMahon puso sobre la mesa una cuestión clave: si Jackson Jr. realmente quiere formar parte del nuevo proyecto de Memphis. Aunque desde el club se transmite la idea de que la reconstrucción gira en torno a él, en la liga se debate si ese compromiso es recíproco.
Tim Bontemps fue incluso más lejos al poner en duda el atractivo del propio contrato del pívot. A su juicio, tal y como están las cosas en la franquicia, no sería prudente precipitarse a asumir su salario, ya que no está claro cómo envejecerá ese acuerdo con el paso del tiempo. Y es que Jackson Jr. acaba de firmar un contrato de cinco años y 240 millones de dólares, del que solo se ha completado la primera temporada.
Las sospechas sobre un posible deseo de salida de Jackson Jr. no se limitan a ESPN. Esta misma semana, Kelly Iko, de Yahoo Sports, apuntó en la misma dirección: entre ejecutivos rivales crece la idea de que el interior podría ser la siguiente ficha en caer si el proyecto de Memphis sigue desmontándose.

Tres destinos en el horizonte
Ante ese escenario, Eric Pincus, de Bleacher Report, ha señalado tres posibles destinos que encajarían para Jackson Jr. si los Grizzlies decidieran escuchar ofertas: Boston Celtics, Golden State Warriors y Los Angeles Lakers. Los tres son aspirantes al título, pero también comparten una carencia evidente en la pintura.
Boston traspasó a Kristaps Porzingis el pasado verano, los Lakers se desprendieron de Anthony Davis el año pasado en la operación por Luka Doncic y Golden State lleva años sin contar con un pívot verdaderamente determinante. La gran incógnita es si alguno de ellos tendría las piezas suficientes para convencer a Memphis de desprenderse de su estrella interior.
En este contexto, las palabras de Rich Paul, agente y amigo personal de LeBron James, han causado revuelo. En su pódcast sugirió que los Lakers deberían ofrecer a Austin Reaves a cambio de Jackson Jr., una idea que no ha sentado nada bien en la organización angelina. Johan Buha, de The Athletic, confirmó que el malestar es real dentro del entorno de los Lakers por esos comentarios, aunque evitó entrar en más detalles.
Con Ja Morant en la rampa de salida y Jaren Jackson Jr. bajo la lupa, los Grizzlies se asoman a un verano —y un mercado— que puede redefinir por completo el futuro de la franquicia.