Los Angeles volvió a teñirse de gris para los Lakers. El derbi angelino acabó con una derrota muy dura ante unos Clippers que supieron resistir el arreón final y castigar cada error de su rival para cerrar el partido por 104-112. Un nuevo tropiezo que deja a los de JJ Redick lejos de cualquier aspiración real, más allá de competir a ráfagas. Mal Luka Doncic.
El partido fue cuesta arriba desde muy pronto. Los Clippers dominaron durante buena parte de la noche con mayor solidez, controlando el rebote y encontrando ventajas constantes en media pista. Los Lakers, espesos y sin continuidad ofensiva, se sostuvieron gracias a acciones aisladas y a un LeBron James que volvió a asumir galones pero que tampoco está para nada. Los triples no entran, la defensa es horrible, faltan ideas más allá de Luka...
El último cuarto, sin embargo, ofreció el espejismo. Tras ir claramente por detrás, los Lakers encadenaron varias defensas sólidas y lograron acercarse hasta colocarse a solo dos puntos mediado el periodo. Un triple de Marcus Smart, un par de acciones de LeBron atacando el aro y una canasta de Luka Doncic parecían abrir la puerta a una remontada improbable.
Pero ahí se acabó todo. En el momento decisivo, los Clippers no se descompusieron. Un triple clave de John Collins, la presencia constante de Ivica Zubac en la pintura y la sangre fría de James Harden desde la línea de tiros libres cerraron cualquier opción. Los Lakers, obligados a tirar de lejos, volvieron a fallar cuando más lo necesitaban, con Doncic errando un triple frontal a falta de menos de 30 segundos que terminó de sentenciar el partido.
La noche volvió a ser especialmente amarga para el esloveno en el lanzamiento exterior. Doncic terminó con 32 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias, pero firmó un muy pobre 3/13 en triples, con varios fallos abiertos y forzados en momentos clave. Un lastre demasiado grande para un equipo que necesita desesperadamente acierto desde fuera.
LeBron James fue el más consistente de los Lakers. El veterano sumó 23 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes, tratando de sostener al equipo en los peores momentos, aunque sin el impacto suficiente para cambiar el signo del duelo. Marcus Smart aportó 10 puntos y energía, pero el conjunto volvió a quedarse corto cuando el partido exigía algo más.
Buen partido de los Clippers
En los Clippers, Kawhi Leonard lideró con 24 puntos y 4 asistencias, apareciendo cuando el encuentro lo pedía, mientras que James Harden firmó un partido muy completo: 18 puntos, 10 asistencias y una gestión impecable del final. Zubac fue un problema constante para los Lakers, dominando el rebote con 19 capturas y sumando 18 puntos cerca del aro.
Otra derrota, otro aviso serio para unos Lakers que siguen acumulando dudas. Ni el talento individual ni los arreones puntuales esconden una realidad cada vez más evidente: este equipo está muy lejos de parecerse a un aspirante, y noches como esta, ante el vecino incómodo, solo lo dejan más claro.