Dallas Mavericks se encuentran con un escenario complejo en torno a Anthony Davis, cuyo futuro inmediato parece ligado a la franquicia texana. Según diversas informaciones, su agente, Rich Paul, habría trasladado la intención de buscar una salida del jugador, aunque el mercado potencial se ha reducido de forma notable en los últimos días. Los rumores NBA se diluyen.
Toronto Raptors y Atlanta Hawks, señalados anteriormente como los principales equipos interesados en asumir el contrato de Davis, se han descolgado de las conversaciones. Así lo ha indicado el insider Jake Fischer, quien apunta que ambas franquicias ya no mantienen negociaciones relevantes con Dallas por el ala-pívot.
Este contexto prolonga la situación heredada de la etapa de Nico Harrison como general manager. El ejecutivo, ya destituido, fue el responsable del traspaso que envió a Luka Doncic a Los Angeles Lakers a cambio de Davis. Desde entonces, el impacto deportivo ha sido limitado, con Davis disputando únicamente 29 partidos de más de 80 posibles con los Mavericks, mientras Doncic ha firmado otra temporada destacada a nivel individual, liderando la liga en puntos por partido con 33,5 y encabezando las votaciones de los aficionados para el All-Star.
Dallas contempla ahora un cambio de ciclo con la vista puesta en Cooper Flagg, aunque la situación contractual de Davis condiciona cualquier movimiento. El jugador tiene dos años más de contrato, con un salario medio anual cercano a los 60 millones de dólares, siempre que ejecute su opción de jugador para la temporada 2027-28, además de aspirar a una ampliación significativa.
El problema de los Hawks
En el caso de Atlanta, la franquicia ya realizó una operación de gran calado durante el curso con el traspaso de Trae Young. Liberados de ese compromiso contractual, los Hawks no contemplan incorporar otro contrato de gran magnitud como el de Davis, lo que reduce aún más las alternativas para una posible salida del jugador de Dallas.