Con Steve Kerr ya asegurado para las próximas dos temporadas, los Golden State Warriors empiezan a centrar toda su atención en el siguiente gran objetivo del verano: el futuro de Stephen Curry. Así, según los últimos rumores NBA, la cosa estaría bastante clara con el base.
La franquicia californiana quiere abrir conversaciones con su estrella para ampliar su contrato y mantener intacta la figura más importante de la historia reciente del equipo. Curry todavía tiene una temporada garantizada en su actual acuerdo, con un salario de 62,6 millones de dólares para la campaña 2026-27, aunque Golden State podrá negociar oficialmente una extensión a partir del próximo 29 de agosto.
Por el momento, no existe ninguna señal que haga pensar en una posible salida del base, que ha desarrollado toda su carrera NBA en los Warriors y sigue siendo el gran referente de la organización tanto dentro como fuera de la pista.
La continuidad de Kerr, cerrada recientemente con una renovación de dos años, era uno de los pasos clave antes de abordar las conversaciones con Curry. La franquicia considera fundamental mantener estabilidad alrededor del núcleo histórico que lideró la dinastía de los cuatro anillos conquistados desde 2015.
Sin embargo, en Golden State son conscientes de que la continuidad de sus principales figuras no será suficiente por sí sola. Según diversas informaciones alrededor de la liga, la prioridad inmediata de los Warriors pasa ahora por reforzar la plantilla y construir un equipo capaz de volver a competir por los playoffs en una Conferencia Oeste cada vez más exigente.
Los Warriors vienen de una temporada decepcionante en la que quedaron fuera de la postemporada por segunda vez en los últimos tres años. Las lesiones, la falta de profundidad y la irregularidad del equipo acabaron dejando a la franquicia lejos de la pelea real por el campeonato.
El plan de los Warriors
La dirección deportiva, encabezada por Mike Dunleavy, afronta un verano decisivo. Además de resolver la situación contractual de Curry, Golden State estudiará posibles movimientos tanto en la agencia libre como en el mercado de traspasos para intentar rodear mejor a su estrella en lo que podría ser la última gran ventana competitiva de esta generación.
A sus 38 años, Curry sigue siendo uno de los jugadores más determinantes de la NBA y los Warriors quieren asegurarse de que termine su carrera vestido únicamente con la camiseta de Golden State. Mientras tanto, la franquicia trabaja contrarreloj para devolver al equipo a la élite de la liga y evitar que el final de la era más brillante de su historia llegue antes de tiempo.