Steve Kerr seguirá liderando a los Golden State Warriors. Después de tres semanas de negociaciones y reflexión sobre su futuro, el técnico estadounidense alcanzó un acuerdo para renovar por dos temporadas más y continuará al frente de la franquicia californiana al menos hasta su decimotercer año en el banquillo.
Según diversas fuentes de la liga, el nuevo contrato mantendrá a Kerr como el entrenador mejor pagado de la NBA a nivel anual. La pasada temporada percibió 17,5 millones de dólares y las conversaciones con la directiva se intensificaron durante las últimas dos semanas.
El técnico mantuvo varias reuniones con el propietario Joe Lacob y el general manager Mike Dunleavy, en las que analizaron desde la filosofía ofensiva del equipo hasta el futuro de la plantilla y el rumbo general de la franquicia. Más allá del aspecto económico, Golden State quería asegurarse de que Kerr seguía siendo la persona adecuada para liderar la siguiente etapa del proyecto.
“Nunca se trató del dinero”, aseguró una fuente de la organización. “Teníamos que tomar la mejor decisión deportiva”.
Aunque dentro de la franquicia ya se daba prácticamente por hecho desde comienzos de semana que Kerr regresaría, los últimos detalles del acuerdo se cerraron entre la noche del viernes y la mañana del sábado. De esta forma, el entrenador continuará guiando a los Warriors en lo que podría ser el tramo final de la era Stephen Curry.
La continuidad de Kerr, sin embargo, no estaba garantizada hace apenas unos meses. El entrenador ya había dejado entrever durante el training camp de octubre que no buscaría una ampliación inmediata de contrato y prefería esperar al final de la temporada para decidir su futuro.
Golden State cerró un decepcionante curso marcado por las lesiones con un balance de 37 victorias y 45 derrotas, terminando en la décima posición del Oeste y cayendo eliminados frente a los Phoenix Suns en el play-in. La irregularidad del equipo abrió el debate sobre si ambas partes necesitaban un cambio de rumbo.
“Todavía amo entrenar, pero entiendo cómo funciona esto”, comentó Kerr tras la eliminación. “Estos trabajos tienen fecha de caducidad. Hay ciclos y, cuando terminan, a veces hacen falta nuevas ideas y nuevas voces”.
La dirección deportiva incluso llegó a explorar discretamente posibles sustitutos en caso de salida, aunque las principales figuras de la franquicia nunca quisieron romper la relación. Tanto Lacob como Dunleavy y el propio Curry mantuvieron conversaciones constantes con Kerr durante el proceso.
“Quiero que el entrenador sea feliz”, declaró Curry tras la eliminación. “Quiero que tenga ilusión por el trabajo y que sienta que sigue siendo la persona adecuada para el puesto. Él sabe perfectamente lo que pienso sobre él”.
Kerr llegó a Golden State en mayo de 2014 en una decisión que inicialmente generó dudas dentro y fuera de la organización. Su predecesor, Mark Jackson, contaba con gran respaldo en el vestuario, incluido el propio Curry, que comenzaba a convertirse en una superestrella tras una temporada de 51 victorias.
Sin embargo, la franquicia apostó por un cambio de estilo ofensivo y liderazgo. Kerr, que también valoró aceptar el puesto de entrenador de los New York Knicks aquel verano, terminó aceptando el reto en San Francisco.
El impacto fue inmediato. En su primera temporada como entrenador principal en cualquier categoría, los Warriors ganaron 67 partidos, firmaron la mejor defensa de la NBA y conquistaron el primer campeonato de la franquicia en 40 años. Curry fue elegido MVP y Golden State inició una de las dinastías más dominantes de la era moderna.
Un año después, los Warriors establecieron el récord histórico de 73 victorias en temporada regular y Curry se convirtió en el primer MVP unánime de la historia. Aunque perdieron aquellas Finales ante Cleveland, la llegada de Kevin Durant en el verano de 2016 llevó al equipo a otro nivel.
Con Kerr al mando, Golden State conquistó los títulos de 2015, 2017, 2018 y 2022, alcanzando además seis Finales NBA. Como jugador, el técnico también ganó cinco anillos con los Chicago Bulls y los San Antonio Spurs.
Su etapa no ha estado exenta de dificultades. Kerr tuvo que apartarse temporalmente del equipo en dos ocasiones debido a problemas derivados de una operación de espalda, mientras que los Warriors no lograron clasificarse para playoffs en cuatro de las últimas siete temporadas.
El legado de Steve Kerr
Aun así, su legado ya figura entre los más importantes de la historia de la liga. Esta última campaña se convirtió en el cuarto entrenador más rápido en alcanzar las 600 victorias, necesitanto solo 943 partidos. Solo Phil Jackson, Pat Riley y Gregg Popovich lo lograron en menos encuentros.
Ahora, con Kerr confirmado y Curry todavía bajo contrato —aunque se espera que ambas partes negocien una extensión este verano—, la franquicia centra su atención en reconstruir una plantilla competitiva. Golden State afrontará el draft y la agencia libre con la intención de reforzar el equipo y volver a pelear por los puestos altos de una Conferencia Oeste cada vez más exigente.