Charles Barkley no estaba demasiado entusiasmado allá por el verano de 1984 cuando las previsiones reflejaban su nombre como potencial selección de los Philadelphia 76ers.
En una reciente entrevista para Sports Illustrated, el Hall Of Fame y MVP de la NBA en 1993 admitió que hizo todo lo posible para conseguir alejar su futuro de La Ciudad del Amor Fraternal. Incluso hasta el punto de buscar el sobrepeso para que la franquicia de Pensilvania lo descartara y optase por otro jugador.
"Los Sixers me llamaron un mes antes de la noche del Draft y me dijeron: "Queremos que bajes de las 285 libras (129 kilos) antes de que te unas a nosotros". Mi peso estaba en 283 libras así que hablé con mi agente y le dije: "Vamos a cambiar ésto." Nos fuimos a Dennys y me comí dos desayunos Grand Slam. En el almuerzo comí dos enormes sándwiches de barbacoa. Esa misma noche fuimos a un gran asador. A la mañana siguiente desayuné otros dos Grand Slam más y así. Cuando volamos a Philly pesaba 302 libras (136 kilos). Yo estaba en plan 'Gracias a Dios, los Sixers no me van a elegir.'"
Por supuesto, los Sixers, a pesar de ello, terminaron por seleccionar a Barkley en la quinta posición del Draft de 1984. En sus ocho temporadas en Philadelphia, las Finales de Conferencia de 1985 ante Boston Celtics, durante su año rookie, fueron su tope en Playoffs, mientras añadía seis participaciones en el All-Star Game y dos inclusiones en el Mejor Quinteto de la NBA a sus logros personales.
Posteriormente recalaría en Phoenix donde, a pesar de tampoco lograr el campeonato, lograría el mayor éxito de su carrera tras ser elegido el MVP de la temporada en 1993. En sus 16 temporadas en la liga, 'Sir Charles' promedió unos números globales de 22.1 puntos, 11.7 rebotes y 3.9 asistencias por partido.