Gracias al sustancial incremento del límite de salarial establecido a partir de la temporada 2016-17, Kevin Durant se convertirá en uno de los agentes libres más deseados y perseguidos en la historia de la NBA.
Los aproximadamente 90 millones de dólares en salarios con los que contarán los equipos este verano permitirá a muchos de ellos acometer la firma de la actual estrella de los Thunder, algo que ha quedado patente a lo largo de los últimos meses con supuestos intereses procedentes de casi todas las franquicias que componen la competición.
Uno de los equipos que, al parecer, más fuerte pujara por Durant serán los Houston Rockets, en una hipotética operación que tendría en la figura de James Harden su principal valedor. Coincidiendo con el enfrentamiento del día de ayer entre Thunder y Rockets, con victoria para estos últimos, el escolta fue preguntado acerca de su posible implicación en el reclutamiento de su ex-compañero.
"Si queremos mantenernos como un equipo de élite hace falta talento y disponer de los mejores jugadores posibles, ¿verdad?", afirmó Harden ante los medios de comunicación antes del partido. "Uno siempre tiene que intentar mejorar y encontrar la manera de hacerlo", concluyó sin mencionar directamente a Durant a causa de las restricciones propias de la normativa de la NBA.
Sin embargo, el gran revuelo suscitado durante las últimas fechas, el cual crecerá exponencialmente tras la conclusión de los Playoffs, podría terminar de forma decepcionante para sus pretendientes si Durant finalmente decide rechazar todas las ofertas para renovar por los Thunder, una de las opciones, a día de hoy, más probables.
¿Debería, no obstante, replantearse la oferta de los de Texas? Los Rockets representan una opción interesante. Además de reunirse con Harden para formar una de las duplas más letales de la liga, Durant aterrizaría en uno de los mercados más potentes del país y en un estado donde no existe el impuesto sobre la renta, lo que beneficiaría económicamente al jugador.
Si Dwight Howard, como ha puntualizado en diversas ocasiones, rechaza su player option para la próxima temporada, en Houston tan solo tendrán comprometidos un total de 55 millones de dólares, lo que permitiría a la franquicia acometer la operación. Daryl Morey, General Manager de los Rockets, ya ha sugerido en diversas ocasiones su intención de añadir alguna estrella más a la plantilla con el fin de finiquitar la misma y optar a un campeonato que se resiste desde hace dos décadas.