El ambiente general reinante entre los aficionados de los 76ers está notablemente cargado de furia e indignación a consecuencia de un proceso de reconstrucción que amenaza con prolongarse indefinidamente.
Después de varias temporadas sumido en la decepción y el pozo más absoluto, la dinámica del equipo podría comenzar a ver la luz en un futuro no demasiado lejano.
Bryan Colangelo, nuevo Presidente de Operaciones de Baloncesto del equipo tras la dimisión de Sam Hinkie, ha confirmado el lavado de cara que planea implementar en Filadelfia y con el que espera convertir a los 76ers en un equipo ganador.
"Estamos poniendo en marcha la transformación hacia una filosofía ganadora. Queremos acelerar este proceso ya el próximo año", afirmó el ejecutivo para el programa radiofónico SiriusXM NBA.
Durante las tres temporadas que duró la estancia de Hinkie en Filadelfia, los Sixers no fueron capaces de alcanzar las 20 victorias en ninguna de ellas y el equipo terminó por hundirse en una metodología de trabajo ligada al 'tanking' y la recopilación masiva de rondas de Draft. Todo ello, sin premio.
A partir de ahora, las cosas pueden seguir unos derroteros totalmente diferentes.